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Domingo 18 de Enero, 2026 49 vistas

Alertan sobre violencia viralizada en jóvenes y plantean abordaje integral

Por Melisa Ferradini.
CAMBIO dialogó con Ingrid Figueroa, referente del Centro Bullying Salto, quien expresó la preocupación de la institución ante la creciente naturalización de hechos violentos difundidos en redes sociales y el fuerte impacto que estos contenidos generan en la salud emocional de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Desde el Centro se realizó un llamado a la responsabilidad colectiva que involucre al Estado, las familias y la comunidad.
CIRCULACION DE VIDEOS
La reciente circulación masiva en redes sociales de videos que muestran episodios de violencia protagonizados por jóvenes y adolescentes en la ciudad de Salto encendió una señal de alerta. Las imágenes, que registran enfrentamientos físicos —principalmente entre jóvenes mujeres— tanto a la salida de boliches como en espacios públicos, motivaron al Centro Bullying Salto a emitir un comunicado público dirigido a las autoridades y a la sociedad en su conjunto. El acceso irrestricto de niños y adolescentes a redes sociales potencia este fenómeno, afectando directamente su desarrollo emocional y la forma en que interpretan los vínculos y los conflictos.
SEÑALES DE ALERTA
Las señales de alerta, señalan desde el Centro, son múltiples y visibles en la realidad local. El consumo de alcohol y estupefacientes, la falta de controles adecuados en determinados espacios de recreación y la reiteración de episodios violentos constituyen un fuerte llamado de atención que los jóvenes están realizando a la sociedad. Estas conductas no son hechos aislados, sino expresiones de un malestar más profundo que se vincula directamente con la salud mental. En este contexto, la institución subraya que la difusión indiscriminada de videos violentos profundiza la incertidumbre, el miedo y la desorientación en niños y adolescentes, reforzando la idea de que la violencia es habitual y socialmente aceptada. Si bien se reconoce el rol de los medios de comunicación en informar sobre la realidad, se remarca la necesidad de hacerlo con responsabilidad, evitando alimentar un circuito que reproduce y amplifica estos hechos.