Pasar al contenido principal
Miércoles 15 de Abril, 2026 267 vistas

Psicóloga explica los alcances de regresiones terapéuticas: una técnica entre el alivio emocional y el debate científico

Por Melisa Ferradini. 
La Licenciada en Psicología, Natalia Lucero, en diálogo con CAMBIO, abordó el tema de la regresión terapéutica, una práctica que despierta curiosidad, debate y también cuestionamientos dentro del campo de la salud mental. Desde su experiencia clínica, nos explica en qué consiste esta herramienta, cómo la aplica y cuáles son los cuidados profesionales que exige. 
CONCEPTO DE HIPNOSIS 
La Licenciada comenzó señalando que uno de los primeros puntos a aclarar es el concepto de hipnosis, muchas veces distorsionado por la televisión o el imaginario popular. “La hipnosis no es lo que nos venden en la televisión. No es que a las personas se las pone bajo una inducción y quedan ajenas a su voluntad. Es una técnica de exploración psicológica que se utiliza para poder acceder al inconsciente de la persona”, afirma. Nos explica, el trabajo terapéutico se desarrolla mediante inducciones verbales que conducen a la persona hacia un estado de relajación progresiva. “La persona escucha, piensa, responde. Está en un estado de tranquilidad, con menos tensión muscular y menor interferencia del entorno. La mente empieza a abandonar el estado de alerta y entra en un modo de concentración más calmo”, detalla. A medida que la relajación se profundiza, pueden aparecer imágenes, recuerdos o emociones asociadas a experiencias pasadas. 
TÉCNICAS
Lucero explicó además que combina la regresión con técnicas de EMDR, una terapia reconocida para el tratamiento del trauma. “EMDR es la terapia de desensibilización y reprocesamiento mediante movimientos oculares. Cuando la persona evoca una situación traumática, después la reprocesamos o la desensibilizamos”, relata. Consultada sobre el lugar que ocupa esta práctica dentro de la psicología tradicional, la profesional fue clara: “La psicología tradicional avala solamente la psicología basada en evidencia. Hay líneas de trabajo que hacen fuertes críticas por la falta de validación empírica y aluden al problema de la sugestión y a los falsos recuerdos”. Frente a ello, sostuvo que en la clínica el foco no está puesto en comprobar si un recuerdo ocurrió exactamente como aparece, sino en el impacto subjetivo que tiene para la persona. 
LAS SESIONES
Sobre el funcionamiento concreto de una sesión, relató que primero explica a la persona qué puede sentir durante el proceso. Luego utiliza música relajante, técnicas de respiración y, en algunos casos, aromaterapia. “Me doy cuenta que la persona entra en relajación porque la respiración se vuelve más lenta, cambia la coloración de la piel y aparecen distintos signos físicos”, nos comenta. A partir de allí, se comienza a recorrer simbólicamente distintas etapas vitales: adultez, adolescencia, niñez e incluso momentos tempranos vinculados al vínculo materno. “Después vemos hasta dónde llega la experiencia de cada paciente”. También desmitificó algunas creencias frecuentes: “No existe eso que muestran en las películas, que quedan perdidos no sé en dónde. Eso es irreal”. 
CUANDO ES ÚTIL 
La Licenciada señaló que esta técnica puede resultar valiosa en determinados cuadros de ansiedad, angustia, miedos o bloqueos emocionales, siempre dentro de un proceso terapéutico serio. “No es: hola, quiero regresarme. Tenemos que ver para qué caso se aplica, si la persona tiene los recursos necesarios y si es apta para una relajación”, aclaró. Respecto a quienes sienten interés pero también temor, recomendó prudencia y realismo. Finalizando, reflexiona sobre lo que esta práctica le ha enseñado como profesional. “Lo que aprendí es que el sufrimiento humano no es algo lineal ni tampoco racional. Muchas veces las personas experimentan alivio y logran entender aspectos vinculados con su infancia o con otras escenas que describen”, finaliza. Por cualquier consulta comunicarse al 091811053.