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Jueves 22 de Enero, 2026 73 vistas

Fotografías antiguas de Salto. Eduardo Motta: comerciante y hacendado del norte salteño

Por Cary de los Santos Guibert.

ORIGEN Y LLEGADA AL URUGUAY
Eduardo S. Motta, natural de Portugal, llegó al Uruguay en el año 1873 y se estableció en la zona de Guaviyú de Arapey, departamento de Salto. Arribó al país con el propósito de labrarse un porvenir mediante el trabajo honesto, iniciando una trayectoria que lo convertiría en una figura destacada del comercio de campaña y la producción rural.
TRAYECTORIA COMERCIAL
Comenzó su vida activa como empleado de comercio, desempeñándose en esa condición hasta el año 1897, cuando pasó a la categoría de patrón, asociado al señor Eduardo N. García. De esa unión surgió la firma «Motta y García», que logró consolidarse tras una prolongada y perseverante labor, conquistando una posición económica y social relevante en la región.
LA CASA COMERCIAL
Su establecimiento comercial ocupaba un amplio local, moderno y bien equipado, preparado para el desarrollo integral de las actividades vinculadas al campo. Gracias a su prudencia, tino y capacidad directiva, la firma atravesó épocas difíciles sin sufrir quebrantos, alcanzando un capital líquido estimado en cien mil pesos, cifra significativa para su tiempo.
AUTORIDAD Y PRESTIGIO SOCIAL
Considerado uno de los directores de la zona, su consejo era escuchado y respetado por el vecindario, que le reconocía gran autoridad moral por su prolongada actuación. De carácter jovial y optimista, supo ganarse la simpatía de una clientela numerosa y la estimación general.
EL HACENDADO
Como productor rural, fue propietario de dos establecimientos ganaderos en Paso Artigas y Guaviyú de Arapey, que superaban las cuatro mil hectáreas, dedicadas a la cría de ganado Hereford y ovinos Romney Marsh, con reproductores de pedigree. Además, poseía una finca urbana en la ciudad de Salto, residencia invernal de su familia.