Prudencio Facundo Quiroga Narvaja nació en Buenos Aires el 28 de abril de 1836. Vinculado por su ascendencia al caudillo federal Juan Facundo Quiroga, encontró en el Salto Oriental un escenario para desarrollar su actividad diplomática y comercial. Allí se radicó y ejerció como vicecónsul argentino, en una ciudad cuyo movimiento portuario enlazaba las dos orillas del Uruguay.
COMERCIO Y NAVEGACIÓN
Su trayectoria acompañó el crecimiento de los negocios fluviales. Fundó una Casa de Registro que alcanzó importancia en el litoral uruguayo y el Alto Uruguay. También participó como uno de los principales accionistas de la Nueva Compañía Salteña de Navegación a Vapor y presidió su directorio. Su nombre quedó así ligado a una empresa que formó parte de los progresos materiales de los vecinos del Salto Oriental.
UN HOGAR SALTEÑO
El 25 de abril de 1868 contrajo matrimonio con Pastora Forteza en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Salto. Tuvieron cuatro hijos. El menor, Horacio Silvestre, nació el 31 de diciembre de 1878. Aquel niño, destinado a ocupar un lugar destacado en la literatura latinoamericana, apenas conocería la presencia de su padre.
LA TRAGEDIA DE SALTO CHICO
El 14 de marzo de 1879, Prudencio regresaba de una jornada de caza en una embarcación a remos. Al desembarcar en Salto Chico, apoyó la culata de su escopeta sobre una roca. El arma se disparó accidentalmente y le causó la muerte instantánea. Horacio tenía apenas dos meses y medio cuando perdió a su padre. Aquella muerte fue la primera de una sucesión de tragedias familiares, accidentes y suicidios que marcaron la vida del escritor uruguayo e influyeron profundamente en su obra literaria.