En medio de la creciente ola de indignación y las reiteradas denuncias por demoras extremas en el Hospital Regional de Salto (HRS), el Director Departamental de Salud, el Dr. Luis Rodríguez, rompió el silencio. El jerarca abordó la compleja situación asistencial que atraviesa el departamento, aunque desvió parte de la responsabilidad hacia los hábitos de consulta de la propia población.
Para Rodríguez, el problema de las interminables esperas en las puertas de emergencia —que afecta tanto al sector público como al prestador privado— no responde únicamente a fallas de gestión interna, sino a una severa saturación provocada por pacientes que acuden a urgencias por patologías que deberían resolverse en el primer nivel de atención.
EL SISTEMA DE «TRIAGE»
El jerarca defendió el uso del sistema de triage o clasificación de pacientes como la herramienta técnica que determina la prioridad de atención en las salas de espera, explicando que los tiempos prolongados suelen afectar a los casos considerados no urgentes. «De acuerdo a los síntomas del paciente, obviamente que no es lo mismo un dolor en el dedo gordo del pie que un dolor en el pecho», enfatizó.
Bajo esta premisa, el Dr. Rodríguez señaló que situaciones críticas como paros cardíacos o pacientes politraumatizados graves absorben la atención inmediata del equipo médico, postergando inevitablemente a quienes presentan cuadros clínicos de menor gravedad. Aseguró que ambos prestadores de salud de la ciudad están trabajando activamente en la gestión de las salas de espera para intentar mitigar el impacto de las demoras.
FALLA EN LA COMUNICACIÓN Y USO DE LAS POLICLÍNICA
Uno de los puntos centrales en el descargo del Director de Salud fue la falta de información que posee la ciudadanía respecto a la Red de Atención Primaria (RAP). Según Rodríguez, el Hospital Regional de Salto termina absorbiendo un volumen masivo de consultas porque los vecinos desconocen la existencia de recursos médicos en sus propias zonas.
«A veces pasa de que la gente no está informada de que en su barrio hay una policlínica barrial en la que se puede atender, y que hay números disponibles para atenderse allí», enfatizó el jerarca. En este sentido, adelantó que se está planificando una estrategia comunicacional conjunta entre la RAP y el Hospital de Salto para educar a la población sobre dónde acudir según la gravedad de su dolencia.
A pesar de las justificaciones brindadas sobre la masividad de la demanda y el mal uso de los recursos, el Dr. Rodríguez admitió que la Dirección Departamental de Salud no es ajena al malestar generalizado y confirmó que su oficina ha recibido múltiples denuncias formales por demoras extremas, tanto en el hospital público como en el sanatorio privado de la ciudad.