Pasar al contenido principal
Domingo 04 de Enero, 2026 206 vistas

MSP emitió medidas de prevención y recomendaciones para evitar casos de ahogamientos en playas y piscinas

La seguridad en el agua es fundamental en todas las etapas de la vida, pero especialmente en niños, niñas, adolescentes y jóvenes que pueden exponerse a riesgos en situaciones cotidianas. La prevención, la supervisión y el conocimiento de medidas básicas pueden evitar lesiones graves tanto en el hogar como en piscinas, ríos y playas.
NIÑOS 
-Vigilar siempre a niños cuando están en la bañera o en piscinas pequeñas y evitar distracciones como el uso del celular. Un niño pequeño puede ahogarse en tan solo 2,5 cm de agua. 
-Niños pequeños no deben quedar al cuidado de otros niños. Ante una emergencia deben saber que lo primero es avisar a una persona adulta.
-Los pozos de agua deben estar cubiertos. Baldes u otros recipientes deben ser vaciados y guardados fuera del alcance de niñas y niños.
-No se deben dejar en el agua juguetes u otros elementos que llamen la atención de niñas y niños pequeños.
Todas las piscinas de gran porte —en tierra o estructurales— deben contar con acceso restringido con portón de seguridad adecuado y vallado perimetral que no permita que niñas y niños lo trepen o crucen. A su vez, los drenajes de succión deben estar tapados.
ENTORNOS SEGUROS 
-Contar siempre con supervisión adulta en el agua y evitar juegos bruscos como empujar o saltar encima de los demás.
-Evitar que niñas y niños corran cerca del agua ya que puede provocar caídas y lesiones serias. Niños y niñas deben caminar con cuidado para evitar tropezar o caerse.
-Conocer y atender las señalizaciones. En playas y piscinas se deben respetar las señalizaciones y normas de seguridad para reducir el riesgo de ahogamiento u otras lesiones.
-Tener en cuenta que el cansancio y el frío aumentan la incapacidad de nadar y mantenerse a flote.
ADOLESCENTES
Y JÓVENES
-Tomar baños en playas seguras, que cuenten con servicio de guardavidas. Estas playas están señalizadas y tienen capacidad de respuesta ante cualquier situación de riesgo o emergencia.
-Reconocer y evaluar la habilidad acuática personal. Es importante conocer el nivel de las habilidades acuáticas y sus límites. Nadar en aguas abiertas no es igual a hacerlo en una piscina.
-Revisar y reconocer las características de la piscina, playa o río. Antes de zambullirse es necesario chequear la profundidad y que no haya objetos debajo del agua, como rocas o ramas.
-Cuando se identifica a una persona en riesgo, es importante mantener la calma, avisar al guardavidas, al 911 o a un adulto y asistirle de forma segura con un elemento de alcance —ramas o prendas de ropa— o flotante —salvavidas, pelotas, botellas o bidones—.  
-No tomar baños bajo el efecto del alcohol o cualquier sustancia psicoactiva.  El consumo de sustancias psicoactivas afecta el juicio, las habilidades para nadar y aumenta el riesgo de hipotermia.
PISCINAS DE USO PÚBLICO Y PRIVADO
-Las piscinas deben contar con señalizaciones y con guardavidas con capacidad de respuesta ante emergencias.
-En piscinas de clubes, hoteles o complejos residenciales es importante que: 
-Las piscinas se encuentren cercadas en la totalidad del perímetro.
-Las piscinas cuenten con señalización adecuada y normas de seguridad que niños y niñas sepan reconocer.
-No se permita que niñas y niños jueguen o naden sin la supervisión de una persona adulta.
-En el caso de eventos sociales, debe haber una persona adulta designada para el cuidado, que debe rotar por turnos para evitar el efecto del cansancio o de eventuales distracciones.
RÍOS Y PLAYAS
Las playas seguras son aquellas que cuentan con servicio de guardavidas. En estas playas los peligros están señalizados y existe capacidad de respuesta ante cualquier situación de riesgo o emergencia. Es importante reconocer y saber qué significan las señalizaciones de seguridad. En lugares de esparcimiento y durante las vacaciones los niños y niñas pueden perderse fácilmente, hay que asegurarse de que estén siempre a la vista y acordar previamente un punto de encuentro en caso de perderse.   La supervisión de los niños y niñas es responsabilidad de las personas cuidadoras a cargo. Estas deben mantener la atención constante y sin distracciones. Las niñas y niños pequeños deben estar al alcance del brazo de un adulto. Que los niñas sepan nadar no necesariamente significa que saben cómo reconocer los riesgos o cómo actuar ante una emergencia, por lo que siempre deben estar bajo supervisión.