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Producción de papa en el verano creció un 56% y cayó el área de otoño

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de la Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), presentó los resultados de la Encuesta de Papa «Otoño 2024», llevada a cabo del 15 de abril al 7 de mayo. Como es tradicional la encuesta tiene como objetivo principal estimar de forma precisa la superficie y producción del ciclo primavera-verano 2023/2024, así como la superficie sembrada y el origen de la semilla utilizada en la siembra de otoño de 2024.

Primavera-Verano 2023/24

Durante este ciclo, la superficie sembrada alcanzó las 932 hectáreas, marcando un aumento del 7% en comparación con la zafra de primavera del año anterior. La productividad fue sumamente importante, alcanzándose las 26,2 mil toneladas. Este incremento se logra en base a un récord de rendimiento promedio de 28,2 toneladas por hectárea sembrada.

El riego cubrió el 96% del área de cultivo, y al momento de la encuesta, el 99% del área ya estaba cosechada, con solo 10 hectáreas pendientes y una pérdida mínima de 4 hectáreas.

La producción total de esta zafra superó en un 56% a la del ciclo anterior, principalmente debido a un aumento en la superficie sembrada y al incremento en el rendimiento de los cultivos, que ascendió al 46%.

De las 3.079 toneladas almacenadas con destino comercial, el 13% aún estaba pendiente de comercialización al momento de la encuesta.

Otoño 2024

En contraste, la superficie sembrada en la zafra de otoño 2024 se redujo en un 13% en comparación con el año anterior, totalizando 1.900 hectáreas. Este descenso se atribuye a problemas sanitarios con la semilla importada, que limitaron su disponibilidad y afectaron la superficie de cultivo a instalar.

Se sembraron 1.900 hectáreas a partir de 5.156 toneladas de semilla, con una densidad promedio de siembra de 2,71 toneladas por hectárea. La mayoría de la superficie de cultivo (88%) se sembró con semilla propia, mientras que el 3% provino de semilla nacional comprada y el 9% restante de semilla importada.

Aunque hubo desafíos con la disponibilidad de semilla importada, la implantación de los cultivos estuvo bien distribuida en el tiempo, logrando instalar el 66% de la superficie de cultivo antes del 15 de febrero, momento crucial para los cultivos de mayor potencial de rendimiento.