Pasar al contenido principal
Sábado 25 de Abril, 2026 89 vistas

Salto recupera competitividad y la brecha con Concordia es la menor en 10 años, según el IPF

Por Enrique Henderson 
El último relevamiento del Indicador de Precios Fronterizos (IPF), elaborado por el Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) Campus Salto, revela un cambio de paradigma en la dinámica comercial binacional. Al cierre de marzo de 2026, la brecha de precios entre las ciudades de Salto y Concordia se situó en un 15,1%, una cifra que representa uno de los valores más bajos registrados históricamente, asimilándose a los niveles observados entre 2016 y 2017.
EL FIN DE LA DISPARIDAD 
Este fenómeno de convergencia no es casual, sino el resultado de una combinación de factores cambiarios e inflacionarios en ambas márgenes del río Uruguay. Por un lado, el tipo de cambio en Argentina (tomando como referencia el dólar paralelo) registró una caída del 5,3% desde enero de 2026, mientras que en Uruguay la moneda estadounidense experimentó un fortalecimiento del 4,7% en el mismo periodo. A este escenario cambiario se suma una inflación persistente en Argentina, que en la región pampeana alcanzó un 32,4% en términos interanuales y un 3,3% solo en el mes de marzo. En contraste, Uruguay mantiene una estabilidad notable con una inflación mensual del 0,41% y un acumulado anual del 2,94%. Esta diferencia en el ritmo de aumento de precios, especialmente en rubros clave como transporte y alimentos, ha erosionado la ventaja competitiva que históricamente ostentaba la ciudad argentina.
ALIMENTOS Y VESTIMENTA 
La división de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, que representa casi la mitad del gasto de los hogares (49%), mostró una reducción drástica en su brecha, pasando del 38% en enero al 14,7% en marzo. Lo más sorprendente es que un 20% de los productos relevados en esta categoría ya resultan más económicos en Salto que en Concordia. Entre los artículos que benefician el bolsillo uruguayo destacan el yogurt común (-21,9%), el jamón cocido (-17,6%), las arvejas enlatadas (-4,2%) y el pan blanco en rebanadas (-2,7%). El rubro de «Prendas de Vestir y Calzado» marca un hito en el informe: por primera vez en años, la brecha es favorable a Uruguay en un -1,7%, lo que significa que, en promedio, es más barato comprar ropa en Salto. Esta ventaja es particularmente visible en jeans para mujeres (-16,9%), jeans para hombres (-6,6%) y calzado deportivo para adultos. Por el contrario, la ropa y el calzado infantil siguen siendo más económicos en la vecina orilla, con diferencias que llegan al 45,5% en el caso de las remeras para niños.
COMBUSTIBLES Y SERVICIOS
El sector transporte también refleja esta nueva realidad. Gracias al beneficio del IMESI del 32% aplicado en la frontera uruguaya, la nafta súper resulta un 11,43% más barata en Salto que en Concordia. Una situación similar ocurre con el gas oil, que presenta una brecha favorable a Uruguay del 14,3%. Sin considerar este descuento impositivo, la nafta en Uruguay sería un 30% más cara que en Argentina, lo que subraya la importancia crítica de estas políticas para mantener la competitividad local. En cuanto a las comidas fuera del hogar, la diferencia de precios también se desplomó, cayendo del 74% en enero al 34,4% en marzo. Aunque Concordia sigue siendo más económica para cenar en un restaurante, la ventaja se ha reducido a menos de la mitad en tan solo dos meses.
PERSPECTIVAS PARA EL COMERCIO LOCAL 
Para el comerciante salteño y el consumidor local, estos datos sugieren un retorno a una normalidad fronteriza que no se veía desde hace casi una década, donde la fuga de consumo hacia el exterior se ve desincentivada por la paridad de precios en artículos de primera necesidad y vestimenta.