Por Armando Gugliemone
Todos tenemos siempre una respuesta determinada a los acontecimientos que variará en función de cuales sean estos, quien ve un partido de fútbol se alegra cuando se hacen goles, pero excepto que sea un gol decisivo de media cancha en los últimos segundos, se los olvida. Es que eso es lo que uno espera que hagan los jugadores, goles. A veces pasa que se entrevista luego al técnico y este pretende darle realce a algún jugador haciendo notar que fue decisivo, cuando su actuación fue nada más que la esperada, nada fabuloso. Pero sirve para ganar algún protagonismo, sea este notas o comentarios, muchas veces de gente que no entiende mucho, pero repite la noticia sobre el “destacado” jugador tal cual la leyó. Y así pasa con muchas cosas que vemos o leemos, y las noticias sobre perros también caen en esto. Hace poco se detuvo en la ruta 1 un vehículo que al revisarlo y ver los policías que el piso estaba algo levantado de forma atípica, se decidió traer un perro anti drogas para que revisara, marcando este justamente en el sitio levantado la presencia de droga, más de 100 kilos. Hasta ahí todo bien, el perro hizo lo que se esperaba de él, olfateó, encontró y marcó el sitio, lo mismo que cotidianamente debe practicar para mantener la gimnasia funcional alta. Pero, siempre hay un pero, se empezó a hablar de lo realizado por el perro como algo excepcional, incluso entrevistaron al guía, que repetía el libreto de siempre aprendido de memoria sobre el perro y lo fabuloso de él. Por otro lado, hace cosa de un mes, en Brasil, un perro que acompañaba al policía en una ronda contra el crimen organizado, encontró drogas también, 28 toneladas de marihuana. La diferencia es que este perro no estaba buscando algo específico en un lugar marcado, al caminar, este se detuvo junto a un tanque de agua mostrando una actitud llamativa al olfatearlo, lo que hizo que se revisara debajo del tanque hallando una suerte de búnker con esta enorme cantidad de drogas. Aunque básicamente los dos perros hicieron lo mismo, la diferencia es que en el de Brasil si no hubiera sido por el perro y su, seguro, instinto de búsqueda aguzado, nadie hubiera percibido lo que se escondía bajo tierra. Haciendo analogía con el fútbol, podríamos decir que en el caso uruguayo el gol fue hecho por un futbolista normal, cumpliendo con lo que se esperaba de él, y en el caso de Brasil el gol fue hecho de media cancha a segundos de finalizar el partido, totalmente remarcable y para destacar. Lo que no condice es que el D.T. uruguayo lo destaque como algo excepcional, cuando no lo fue, el jugador hizo un gol como tantos que se esperan que haga, el otro en cambio, definió un campeonato de una manera excepcional que nadie lo esperaba. Tal vez tendríamos que aprender a tener un espíritu más crítico sobre algunas cosas, sería más noble y destacable que el guía del perro de ruta 1, hubiese dicho que lo que hizo su perro fue lo que se esperaba de él, nada más, que para eso entrenan a diario, sin darle tanto color a algo que realmente no lo tenía, dándole el valor real y justo a lo realizado. Hubiera sido diferente si estando la camioneta con drogas detenida en alguna estación de servicio, el perro casualmente hubiera sido llamado de atención por esta y la hubiera señalado sin que se esperara eso de él, pero, no fue así.
Lunes 18 de Mayo, 2026 65 vistas