Por Armando Gugliemone
Estuve mirando hace poco un programa español en YouTube, en el cual se muestran diversas actuaciones del SEPRONA, que es el Servicio De Protección a la Naturaleza, en diferentes partes de la geografía española. Se ocupan de la protección de las cosas naturales, asegurándose que se cumplan las leyes y obligaciones a las que están sometidos los ciudadanos. Pese a que abarca todo, lo que más se ve son intervenciones asociadas a los perros, mostrando como se controlan todas las faltas y se dan advertencias e incluso cuantiosas multas a los que las incumplen. Estos pertenecen a la guardia civil, que es una división de las fuerzas del orden que tiene autoridad en toda España, por sobre lo que es la policía normal. Esto significa que tienen autoridad incluso para detener a quienes cometan actos graves contra los animales. En el programa se ve como, por ejemplo, controlan a los cazadores en los caminos, chequeando que los perros estén chipeados y que tengan las vacunas al día, incluso al dueño de un perro que cruza la carretera perdiéndose en el monte le advierten que debe tener a sus perros controlados y le deben hacer caso, dándole una advertencia escrita que a la segunda que pase lo multan con 1500 euros, unos 75000 pesos de los nuestros. Luego detienen a una persona que llevaba sus galgos trotando al costado de su camioneta para controlarlos, los perros deben ser chipeados a no más de los tres meses de vida, tenía un cachorro de 4 meses sin chip, así que le dan una advertencia, y a uno de sus perros adultos comprueban que no le habían dado la antirrábica, siendo allá una falta grave, dándole una multa de 1200 euros. Refunfuñando, pero sin chistar, se fue con sus galgos. Incluso encontraron en el monte tres caballos muertos por disparos de escopeta, comprobaron que tuvieran sus chips implantados, allá se ve que es general para todo animal, e iban a iniciar las investigaciones criminales pues está prohibido matar de esa manera a un animal. Se puede decir lo clásico que dicen las personas: “lo que pasa que allá es primer mundo”, pero saben que, los maltratos no son menos graves por ser en un país subdesarrollado, decir que acá no se puede hacer porque no hay medios no tiene sentido, a lo largo de los años, cambiándole el nombre para que parezcan diferentes, existe una institución que, teóricamente, vela por el bienestar animal, pero es como que no existiera. Basta salir a dar vueltas por la ciudad para ver cosas que indignan referentes al trato hacia los animales, caballos siendo abusados, perros en condiciones fatales, dejados tirados muertos en zanjas sin que nadie se pregunte por qué llegó ahí. Yo mismo he visto cuando adiestraba un perro, en un criadero de cerdos, matar lechones de una manera tan traumática e inhumana que me revolvió el estómago, es más, dejé de ir debido a eso. Se que lamentablemente, acá nada va a cambiar, pero mientras tanto, seguiremos haciendo catarsis de la situación, es lo que queda.
Lunes 11 de Mayo, 2026 35 vistas