Dr. Fulvio Gutiérrez
En el correr de la pasada semana, el Poder Ejecutivo y el Pit-Cnt, finalizaron el denominado “Diálogo Social”, sobre asuntos vinculados a la seguridad social, logrando una serie de acuerdos, entre los cuales, quiero analizar dos por considerarlos los más importantes. Uno la creación de un nuevo esquema que habilita la posibilidad de jubilación a partir de los 60 años, aunque la edad formal para el retiro se mantendrá en los 65 años. En caso que un trabajador decida adelantar su jubilación, lo hará, obviamente, con una jubilación menor. El otro punto es la desvinculación de las AFAP de la administración directa de los fondos previsionales, lo que la central sindical definió como un “avance muy importante” en su lucha por eliminarlas.
De este diálogo, no participó el Partido Nacional, el Partido Colorado y el Partido Independiente, en base a una serie de razones que sintéticamente se pueden resumir así: 1)En el referido grupo de trabajo, se le dio a los partidos políticos que representan a la sociedad, una sub-representación en esa asamblea (8 representantes en 22), en la cual participan en igualdad de condiciones con organismos colectivos que representan a intereses particulares. Absurdo; 2) Porque se pretende modificar el pronunciamiento popular expresado en el plebiscito de la seguridad social de octubre de 2024, en el cual el 61% de los ciudadanos ratificó el sistema mixto y la reforma previsional del gobierno de la coalición republicana; 3) Por este medio se pretende re-estatizar la seguridad social volviendo a un sistema donde el poder político-sindical, administre los ahorros personales. Más absurdo todavía.
Además de las fundadas razones de los partidos no participantes, es bueno recordar que la realidad institucional del Pit-Cnt, no genera confianza de tipo alguna, Y esto no es una simple opinión, surge ratificado por las encuestas. Se trata de una organización sin personería jurídica, ideológicamente marxista de pura cepa, con recursos económicos incontrolados, derivados de la expropiación impuesta a los trabajadores afiliados, que está dominada por una casta privilegiada de gente que nunca trabajó y que, siempre que la misma no coincide con sus intereses, desconoce la voluntad popular expresada en democracia directa.
Es inaceptable que se le llame “conquista”, o “avance muy importante”, a pretender eliminar a la AFAPS, cuando el pueblo uruguayo laudó que ese sistema de administración de sus recursos, en tanto trabajadores o jubilados aportantes al mismo, es el correcto. Es intolerable que ahora, a contrapelo de lo resuelto por la ciudadanía, se pretenda crear un nuevo ente previsional dentro del Estado (más burocracia y más clientelismo político), para que administre los ahorros de los trabajadores, cuando jamás hubo irregularidad alguna en la tarea de las AFAPS en la administración de esos recursos. Es que todo este escenario que el gobierno uruguayo ha montado, no es otra cosa que una expresión más en la torcida actitud marxista de que todo debe estar dentro de la órbita estatal, y nada en la esfera particular.
Con esta maniobra se ponen en riesgo los ahorros personales de los trabajadores, se intenta burlar el pronunciamiento popular y, lo que es más grave, se trata de volver a un sistema fallido, en el que el sistema político y sindical administren a su antojo los ahorros personales de los trabajadores,
Digamos claro y fuerte: NO A ESTE DESPOJO.
Domingo 26 de Abril, 2026 160 vistas