Por Gustavo Varela
El desarrollar obras, es el summum de todo gobierno, pues le reporta el beneficio del reconocimiento de la ciudadanía en las diferentes elecciones, que le permite permanecer en el poder.
Todos los gobiernos se desvelan por incrementar los recursos disponibles, pues es la única manera de poder mostrar el desarrollo de una buena gestión.
No es condición indispensable, pero si es imprescindible llevarla a cabo, si se quiere seguir en el gobierno.
Los recursos disponibles, se pueden incrementar de tres maneras, aumentando los impuestos, lo que no es aconsejable.
Aumentar la eficiencia del gasto, lo que lleva a ahorrar las ineficiencias.- La contra es que es un camino largo.
Con endeudamiento, lo que logra obtener rápidamente los recursos, devolviéndolos a largo plazo, con la esperanza de poder obtener a futuro más recursos, para repagar la deuda.
El gobierno departamental, presentó un ambicioso plan, para reconstruir el desastre que dejaron los últimos gobiernos en infraestructura, (calles, caminos, iluminación etc), y para poder posponer la deuda actual, o parte de la deuda actual, por deuda futura.
Claro, el monto para poder llevar a cabo el mismo, es abultado.
Uno entiende, que alcanzar el gobierno para poder administrar miseria, no es a lo que aspira un gobernante, pero también sería bueno ser disruptivo, y encarar los gobiernos de manera diferente a lo que muestra la mayoría, y llevarlo por el lado del orden, la administración, la eficiencia del gasto, y otras muy buenas prácticas, que utilizan las organizaciones que se destacan, sin perder de vista los fines de las organizaciones públicas.
Para poder llegar al fin de obtener recursos, el ordenamiento jurídico obliga a construir mayorías mediante la práctica de la negociación, lo que no es malo, pero lo condiciona por su propia naturaleza.
La idea es el entender que los recursos son escasos como para poder satisfacer las necesidades existentes, y por lo tanto tenemos que tomar decisiones racionales, priorizando aquellas que son urgentes, posponiendo aquellas que no son imprescindibles.
Como lo hacemos con nuestras economías domésticas.
La población, estoy convencido, que está esperando gestos sinceros de los gobernantes, que muestren gobiernos sin contradicciones, con un rumbo claro, que acompañe las diferentes vicisitudes que padecen ellos mismos.
Y si las obras no se llevan a cabo tan rápidamente como se desea, actuando sinceramente, que se realicen las que se puedan, que sean las más urgentes y las otras, se harán más adelante.
Es la única manera en que la gente vuelva a tener confianza y respeto hacia los gobernantes, después de la locura que fueron los últimos años.
Que vuelva el sentido común y la empatía para con la gente.
Sábado 13 de Diciembre, 2025 203 vistas