Pablo Bonet Cabrera
Estoy escribiendo estos pensamientos horas antes que el Intendente diera a conocer públicamente su balance de este primer año de gestión, sin saber el contenido del mismo. Cuando usted lo esté leyendo ya no va a haber forma de cambiar algo de lo escrito. Comienzo así porque más allá de haber compartido estos 365 días con el Intendente, obviamente podemos tener algunas visiones diferentes, cosa que para nada es un problema, todo lo contrario.
Fueron 365 días que parecieron mil. Fue un año de permanentes y profundos análisis, descubrimientos (esencialmente malos), enseñanza y especialmente acción, en base a decisiones que fueron armando un nuevo panorama dentro de la administración municipal. Momentos difíciles y de buenas noticias, pero fundamentalmente definiciones tomadas con firmeza y convicción.
Hoy, pasados 365 días, la Intendencia ya no es la misma que el 10 de Julio de 2025. Se ha ordenado administrativamente, se han establecido las prioridades, se ha aprobado un presupuesto quinquenal que mira a satisfacer la mayor cantidad posible de requerimientos de la población, se han restaurado maquinarias, comprado nuevas, se ha cambiado la forma de trabajo, el cuidado de los bienes municipales, se están concretando concursos para el ingreso de más de 100 nuevos funcionarios, entre muchas otras cosas.
Obviamente que para quienes piensan que estos últimos 10 años de gestión las cosas se estaban haciendo bien, todo esto que anteriormente se mencionó no tiene sentido y entra dentro de la afirmación “No hicieron nada”.
Obviamente que quienes priorizaban la acción política electoral a la gestión eficiente, haber llegado a este punto no es un avance, sino un retroceso.
Pero el camino está trazado, los próximos 365 días no van a ser iguales a los pasados. Las bases donde se cimienta esta administración ya están firmes.
No se puede decir que hasta el momento no se hizo nada. Esto lo puede afirmar solo quien considera que el hacer es poner a la administración al servicio de una causa electoral y no al servicio de la población.
Pero si aún las cosas no estuvieran claras, o si se sigue pensando que ordenar la administración es hacer nada, bien se podría salir a la calle y ver las obras que se están haciendo. Arreglos de calles, cambio de luminarias, arreglos de caminos rurales, embellecimiento de espacios públicos, mejora en los servicios públicos, unidades de transporte urbano en buenas condiciones, trabajo de cara a la protección del medio ambiente y muchas etcéteras más.
No menciono trabajos dentro del área de la cual soy el responsable porque ya lo he hecho en anteriores artículos y porque estamos cumpliendo un año de gestión integral, donde el todo vale más que las partes.
Si bien hay autorización para la obtención de un fideicomiso y los trámites están muy avanzados, aun no se cuenta con esos recursos. No es un dato menor, pero si resalta lo que hasta ahora se viene haciendo, sin esos recursos y con una administración mucho más ordenada y cuidadosa de los recursos económicos.
Marquemos un mojón hoy, como se marcó hace un año, el día de la asunción. De aquel 2025 a este 2026 la realidad es otra. Diferente y mejor.
Veamos cómo nos encontramos a esta altura del año pero en 2027. Estoy seguro que ya Salto se va a ver como otra ciudad, seguro muy movilizada en cuanto a obras. Salto ha avanzado un año y seguirá avanzando a un ritmo mayor. Ese es el objetivo, ya hace un año se comenzó.
Sábado 11 de Julio, 2026 10 vistas