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Jueves 02 de Abril, 2026 128 vistas

A 93 Años del Sacrificio de Baltasar Brum, el Dr. Horacio de Brum llama a honrar la historia

En una jornada marcada por la carga simbólica y el peso de la memoria institucional, el diputado salteño Dr. Horacio de Brum compartió una profunda reflexión con motivo del 31 de marzo, aniversario del suicidio del expresidente Baltasar Brum en protesta contra el golpe de Estado de Gabriel Terra en 1933.
Lejos de un recordatorio protocolar, el legislador planteó una interpelación directa a la clase política actual, subrayando que las fechas históricas no son piezas de museo, sino instrumentos de medición para el presente.
LA VARA DE LA HISTORIA 
Para de Brum, el 31 de marzo es una fecha que «no envejece». A casi un siglo del gesto que marcó la historia democrática del Uruguay, el diputado enfatizó que el legado de su antepasado no busca ser una invitación a la réplica, sino un estándar ético. «Ese día dejó una vara. No para copiar. Para medir», sentenció el legislador, sugiriendo que la verdadera incomodidad de la fecha reside en que no admite «excusas ni traducciones suaves».
EL APELLIDO COMO COMPROMISO, NO COMO PRIVILEGIO 
Uno de los puntos más personales y punzantes de su declaración fue la mención a la herencia familiar. Horacio de Brum fue tajante al señalar que portar un apellido histórico no es un alivio ni una ventaja política, sino una «referencia constante». La herencia: No se recibe de forma pasiva; La comparación: El tiempo no borra la trayectoria de quienes precedieron;  - La pregunta clave: ¿Qué significa hoy estar a la altura de las circunstancias?
CIERRE CON IDENTIDAD
La reflexión del Dr. de Brum culminó con una frase que resume su postura ante la actividad legislativa y su propio linaje: «La historia no se hereda. Se honra».
Con estas palabras, el representante por Salto busca transformar el 31 de marzo en una jornada de introspección para todos aquellos que ocupan espacios de poder, recordándoles que la identidad política no se define por el origen, sino por lo que se demuestra ser en el ejercicio diario de la función pública