El Ministerio de Salud Pública encendió las alarmas ante el drástico incremento de las infecciones de transmisión sexual en el norte del país. El departamento registra la aceleración epidemiológica más alta del territorio, multiplicando casi por tres su tasa de incidencia en apenas seis meses. Las autoridades modifican los protocolos de atención y eliminan costos administrativos para frenar los contagios y proteger a los recién nacidos.
DIAGNÓSTICO CRÍTICO
Los datos consolidados por el Ministerio de Salud Pública correspondientes al primer semestre del año corriente han expuesto una realidad epidemiológica sumamente compleja para el norte del país. Nuestro departamento se ha colocado de manera imprevista en el centro de la preocupación de las autoridades sanitarias a nivel nacional, al consolidarse como la zona con el incremento relativo más drástico y acelerado en los registros de sífilis de todo el territorio uruguayo. Durante los primeros seis meses de este ciclo, la velocidad de propagación y detección de la enfermedad en la sociedad salteña experimentó un salto exponencial sin precedentes recientes. La tasa de incidencia local, que mide la cantidad de diagnósticos por cada cien mil habitantes, se multiplicó prácticamente por tres en este corto período, escalando desde una base previa de cincuenta y un puntos hasta situarse de forma alarmante en ciento cuarenta y cinco casos detectados por cada cien mil personas. Esta cifra sitúa a la región muy por encima de la media del país, la cual ya de por sí arrastra un incremento notorio del cuarenta por ciento a nivel general.
FALLAS ASISTENCIALES
El equipo técnico del Área Programática de Infecciones de Transmisión Sexual del ministerio, bajo la conducción de especialistas en la materia, ha catalogado este escenario como un reflejo directo de las severas dificultades en el seguimiento de los pacientes dentro de los circuitos de atención médica. El análisis pormenorizado del comportamiento de la enfermedad en el territorio devela lo que las autoridades denominan sin rodeos un fracaso asistencial que impacta de lleno en la salud materno infantil. El nudo principal del problema radica en la baja captación del entorno social y afectivo de las personas afectadas. En términos generales, una tendencia de la cual la salud pública local es un claro exponente, menos del diecinueve por ciento de las parejas sexuales de las mujeres embarazadas que reciben un diagnóstico positivo asiste a los centros de salud para ser tratadas.
MEDIDAS INMEDIATAS
Para revertir este adverso panorama antes de que concluya el año, las autoridades sanitarias emitieron una nueva ordenanza de cumplimiento obligatorio que reconfigura los procesos de atención médica en toda la red asistencial local, abarcando tanto al sector público a través del Hospital Regional Salto como a los sanatorios del ámbito privado mutual.