Por Pablo Bonet Cabrera
No sé si en todos los departamentos pasa lo mismo, pero en Salto tenemos la ridícula discusión si las obras se hacen con plata de aquí o de allá. Si debemos agradecer a unos o a otros, si es galardón del gobierno nacional o departamental.
Creo sin dudar, que este tipo de discusiones pertenecen a un escalón muy bajo del análisis y debate político. Y no digo porque hoy haya algunos operadores del FA que digan que la plata es proveniente del gobierno nacional y nada del gobierno departamental, porque hace unos meses atrás la relación era a la inversa, el gobierno nacional era de la Coalición Republicana y el departamental del Frente Amplio y la discusión y atribuciones de galardones era también a la inversa. Había operadores de la CORE que expresaban que los recursos venían del gobierno nacional y era a ellos que se debía “agradecer” y “felicitar”.
Un debate maduro y justo debería pasar por la valoración de qué obras se hacen, si son necesarias, si solucionan problemas y si el gasto es acorde a lo que se hace.
Los recursos que ingresan a las Intendencias, a las 19 tienen tres orígenes, lo recaudado por la Intendencia, lo que legalmente está obligado a aportar el gobierno nacional de acuerdo a normativas constitucionales y sus reglamentaciones y los préstamos, sean estos con entidades locales o internacionales. Muchas de estas partidas, especialmente aquellas provenientes de la aplicación de las normas nacionales, los créditos del BID, etc., vienen con un destino específico y pre-establecido.
Los recursos son entregados por etapas de acuerdo al proceso de ejecución y las inspecciones realizadas. Esto es así sin importar quien gobierna a nivel nacional y quien lo hace a nivel local.
Los recursos vienen por disposiciones y no por “gauchadas”, no llegan más a los departamentos donde gobierna el mismo partido que el gobierno nacional, ni menos si gobierna el partido opositor. Las partidas se distribuyen de acuerdo a criterios pre-establecidos y luego de presentados proyectos.
Por lo tanto, debatir si una obra se hizo con plata de aquí o de allá es entrar en una chicanada política absurda.
Lo que si se debe debatir es si los recursos enviados fueron bien utilizados o no. S las obras fueron bien hechas, si las mismas responden a solucionar problemas de la sociedad o de la ciudad y si fueron utilizadas en un 100% o se tuvo que devolver y se perdió. Ahí está el debate, sino, cada vez que cambiemos de colores, cada actor político va a cambiar el discurso de acuerdo a donde está su partido.
Mucho hay para hacer y mejorar en todo el país y la forma de utilizar los recursos es el centro del debate. Hay quienes buscan galardones donde no existen. Hay quienes, en busca de arrimar una bracita a su hoguera incluyen variables que no son las reales.
El día que se debata la calidad de las obras y la pertinencia de las mismas, ahí se comenzará un debate mucho más serio y productivo, donde realmente los actores políticos deberán demostrar que hicieron bien las cosas o no.
Sábado 09 de Mayo, 2026 261 vistas