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Sábado 08 de Agosto, 2026 169 vistas

Latidos: Lo atamos con alambre, barro espeso y más...

LO ATAMOS CON ALAMBRE 

Un lector se contactó con la redacción para exponer una situación tan insólita como recurrente. Hace unos meses, la Intendencia "arregló" un pozo en calle Bortagaray, una de las pocas arterias que aún conserva su histórico adoquinado de piedra y que requeriría un mantenimiento acorde. Con el correr del tiempo, la calzada se hundió y la cuadrilla regresó al lugar. Sin embargo, la "solución" esta vez consistió simplemente en rellenar el pozo con tierra negra. Ya nos tienen acostumbrados a estos parches que venden espejitos de colores; como dice la famosa canción, "lo atamos con alambre". Con la primera lluvia fuerte, la tierra se volará y el pozo volverá a salir a la luz.

BARRO ESPESO

Sobre el tema de calles, una ciudadana que reside en la zona de barrio Andresito, sostiene que cuando llueve como ha ocurrido en estos días, el agua deja las calles de acceso al barrio con un lodo espeso y pegajoso que resulta “imposible” que motos o vehículos puedan ingresar o salir del barrio. “Ni me imagino si llega a ocurrir algo grave, los vehículos policiales o ambulancias por acá no pasan”, dijo. La mujer considera necesaria la intervención para que estas calles no queden en estas condiciones cada vez que llueve y que debido a la humedad demoran semanas en volver a secar.

BASURA RESIDUAL

El río baja unos centímetros y deja una montaña de residuos que ofrecen un panorama desolador. Pero al margen de lo que el agua arrastra, lo llamativo es el mensaje que el propio río nos da al devolver la cantidad de basura que se arroja a su cace desde los arroyos y en la propia costa. Se han coordinados trabajos de limpieza y desinfección y se vienen jornadas de mayor intensidad en ese aspecto, pero es hora de comenzar a reflexionar sobre la cantidad de residuos que se tiran al río y que van quedando como parte de las zona que estuvieron bajo agua. Esto acompañado de un mal olor que es propio del agua estancada.

UN PELIGRO LATENTE

Un lector sostiene que es positivo que se estén arreglando varias calles que estaba en muy mal estado y en ese sentido dijo que ha visto arreglos con hormigón calle en Brasil, Santos Errandonea, Luis Morquio, Bilbao, etc. Pero lo que advierte es que la señalización que se coloca en los lugares en reparación (balizas), no tienen luz y en la noche se vuelven peligrosas. “En calle Morquio -entre Uruguay y Artigas- con la oscuridad que hay en la zona. Es complicado advertir de lejos las señalizaciones”, señaló.

ESTAFA DE LA BOTELLA

Detectar una botella de plástico atrapada junto a una rueda del auto puede parecer un detalle menor, pero en realidad es una señal de alerta. Se trata de una maniobra que utilizan los delincuentes para robar en cuestión de segundos, sobre todo en estacionamientos de supermercados o lugares con mucho movimiento. El método es simple y efectivo. Ahora se advierte que en Salto, se han encontrado este tipo de maniobras sobre todo en autos que están muchas horas estacionados en un lugar.