En el marco de la Semana Santa (o Semana de Turismo), la comunidad católica se prepara para el Triduo Pascual. El obispo Arturo Fajardo invita a reflexionar sobre la violencia cotidiana y el verdadero sentido de la solidaridad. En medio de un contexto global y local marcado por tensiones, intolerancia y un notable crecimiento de la violencia en las pequeñas acciones diarias, la Diócesis de Salto encara las jornadas más importantes del calendario litúrgico cristiano. Tras un inicio de semana cargado de actividades, la Iglesia Católica local se prepara para vivir la culminación de la Semana Santa hoy sábado y mañana domingo.
Las celebraciones centrales de la fe cristiana, que recuerdan la pasión, muerte y resurrección de Jesús, tendrán sus momentos de mayor convocatoria durante el fin de semana.
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
El obispo diocesano, monseñor Arturo Fajardo, detalló la agenda prevista para la Catedral de Salto y sus comunidades:
- Sábado Santo: Durante la mañana, a las 08:00, se llevará a cabo un momento de oración y silencio. El punto culminante será a las 20:00 con la solemne Vigilia Pascual. Esta impactante celebración de la Iglesia Católica incluye la tradicional bendición del fuego nuevo, el encendido del Cirio Pascual y la bendición del agua. Según adelantó el obispo, este año la ceremonia contará con una nota de especial alegría: el bautismo de siete adultos que se han venido preparando para integrarse a la comunidad de fe.
- Domingo de Pascua: Para celebrar la Resurrección, la Catedral de Salto ofrecerá dos horarios de misa solemne: a las 11:00 y a las 19:00. Asimismo, se celebrarán eucaristías y encuentros en todas las capillas y barrios de la región, adaptándose a las necesidades de los fieles locales.
REFLEXIÓN NECESARIA: «A EGIPTO A VECES LO LLEVAMOS DENTRO»
Más allá de los ritos eclesiásticos, Monseñor Fajardo compartió un profundo análisis sobre el comportamiento de la sociedad actual, alertando sobre la crispación que se respira en las calles, el fútbol y el tránsito. «La palabra Pascua viene de Pesach, que significa saltar o pasar, y recuerda la liberación de la esclavitud. A veces nos es más fácil salir del problema exterior que quitar la esclavitud que llevamos dentro», reflexionó el obispo citando antiguas tradiciones sabias. «Egipto, ese lugar de opresión, a veces lo tenemos dentro de nosotros mismos y es lo que nos impide encontrarle un sentido real a la vida y ser felices».
Fajardo cuestionó también las costumbres modernas que desvirtúan el sentido de los días de reflexión, ironizando sobre cómo el tradicional ayuno de carne a veces se cambia por costosos banquetes de pescado: «La idea original de privarse de algo no era cumplir una norma por cumplirla, sino ahorrar para poder colaborar con el que menos tiene. Quizás hoy el ayuno que necesitamos es privarnos de enojarnos tanto o de tratarnos mal».
INVITACIÓN PARA MAÑANA
La Iglesia de Salto propone para este domingo un lema claro: «La alegría del Señor es nuestra fortaleza». La invitación queda abierta para todos, creyentes y no creyentes, en esta Semana Santa que llega a su fin. En un mundo golpeado por guerras lejanas y hostilidades cercanas, la Pascua se presenta como la oportunidad perfecta para «dar un paso». Un paso para dejar atrás el rencor, para reconciliarse con un familiar, para tender una mano al desocupado o, simplemente, para bajar los niveles de agresividad en nuestra convivencia diaria. La verdadera resurrección empieza en el cambio de cada corazón.