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El sector ganadero del Litoral Norte enfrenta un escenario complejo marcado por el aumento del impacto de garrapata y una leve retracción en los recursos forrajeros

El monitoreo mensual correspondiente a setiembre de 2026, elaborado por el Plan Agropecuario en base a S-Procría para la región del Litoral Norte —que comprende los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro—, revela variaciones en los principales indicadores productivos de la ganadería. La disponibilidad de campo natural registró una altura promedio de 5,4 centímetros durante setiembre, lo que representa un descenso del 5% en comparación con los valores alcanzados en agosto del mismo año. Asimismo, el informe advierte que un 7% de los predios monitoreados presenta niveles críticos con menos de 3 centímetros de altura en su pastura. En lo relativo al estado nutricional del ganado, la condición corporal de las vacas de cría se ubicó en un promedio de 3,8 dentro de la escala de 1 a 8, reflejando una leve disminución del 1% respecto al mes anterior. Un dato relevante señalado en la evaluación indica que el 19% de los predios encuestados reporta animales con una condición corporal inferior a 3,5, situándose por debajo de los niveles óptimos requeridos para la fase productiva. Por otro lado, la carga animal promedio se situó en 0,81 Unidades Ganaderas por hectárea (UG/ha), marcando una reducción del 2% con respecto al mes de agosto. En contraste con la evolución de la pastura y el vientre de cría, las categorías jóvenes han experimentado una evolución favorable en su peso corporal durante el período evaluado. Las vaquillonas alcanzaron un peso promedio de 309 kilogramos durante setiembre de 2026, lo que implica un importante incremento del 13% en relación con el mes previo. Por su parte, la categoría de terneras registró un peso promedio de 193 kilogramos, mostrando una mejora del 3% en comparación con las mediciones tomadas en agosto. El aspecto más crítico expuesto por la red de monitoreo se centra en el ámbito sanitario, donde la incidencia de garrapata mostró un marcado incremento en la zona norte. La proporción de predios que reportan un impacto medio y alto en el manejo de este parásito alcanzó el 25,8% durante el mes de setiembre de 2026. Esta cifra representa un aumento del 18% en comparación con el mes de agosto, lo que enciende las alarmas entre los productores de la región y requiere extremar las medidas de control y manejo integrado del ganado.