A un mes y medio de la trascendental puesta en funcionamiento de la Central Hortícola del Norte, el gobierno nacional concretó una visita estratégica al departamento de Salto. La comitiva oficial estuvo encabezada por el subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, ingeniero agrónomo Matías Carámbula, y la directora general de la Dirección General de la Granja, ingeniera agrónoma Laura González. El principal propósito de este despliegue en el territorio consistió en supervisar de primera mano el nivel de actividad de la flamante infraestructura, analizando tanto los logros alcanzados en estas primeras semanas de gestión operativa como las complejidades logísticas y comerciales que el sector hortifrutícola local visualiza de cara al futuro a mediano plazo.
ARTICULACIÓN INSTITUCIONAL
La jornada se caracterizó por una recorrida exhaustiva dentro de las instalaciones del predio logístico, instancia en la cual las autoridades nacionales mantuvieron sesiones de diálogo con los actuales integrantes de la gobernanza de la Central Hortícola del Norte. Asimismo, la delegación estatal sumó la participación técnica de Mijail Pastorino, referente territorial de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, consolidando la presencia de las diversas agencias del Estado que impulsaron el financiamiento y diseño del proyecto. Esta conjunción de representantes técnicos e institucionales reafirma la relevancia que la administración central otorga al desarrollo del litoral norte de Uruguay. Para las autoridades ministeriales, el contacto directo con la mesa de gobernanza local permite ajustar los instrumentos públicos de apoyo a las dinámicas reales del mercado hortícola, disminuyendo las brechas históricas que afectaban a los productores de la zona norte del Río Negro.
DESAFÍOS PRODUCTIVOS
Durante el intercambio de perspectivas en Salto, los participantes señalaron que este primer ciclo de mes y medio representa una fase de adaptación crítica para cientos de productores. La infraestructura no solo busca optimizar el almacenamiento y conservación de la mercadería, sino también potenciar los canales de comercialización mayorista internos y sentar las bases para una proyección regional competitiva. El subsecretario Carámbula y la ingeniera González coincidieron en calificar este monitoreo como una acción obligatoria e impostergable para asegurar la sostenibilidad del polo agroalimentario. Los desafíos inmediatos se centran en consolidar la masa crítica de operadores, afinar las operativas diarias de carga y descarga y garantizar que los beneficios de la central impacten de forma equitativa en las familias granjeras pequeñas y medianas de la región.