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Jueves 15 de Enero, 2026 47 vistas

Fotografías antiguas de Salto: Luis Oliu: estanciero, empresario y hombre de su tiempo

Por Cary de los Santos Guibert
Luis Oliu fue una de las figuras representativas del empresariado rural del litoral, ligado estrechamente al desarrollo de la ganadería moderna de comienzos del siglo XX. Hombre de acción y de trabajo constante, volcó su energía y conocimientos a la explotación racional de la tierra, combinando experiencia práctica con una visión progresista del campo.
LA ESTANCIA «PEPITO»
En el año 1906, Oliu fundó la estancia «Pepito», establecimiento formado por campos de pasturas finas, estratégicamente ubicados y cuidadosamente organizados para la cría y mejoramiento del ganado. La estancia se convirtió en un modelo productivo de la región, reflejo directo de la capacidad organizativa y del criterio técnico de su propietario.
GESTIÓN Y ESPÍRITU EMPRESARIAL
Luis Oliu no fue un estanciero rutinario. Supo incorporar métodos modernos, optimizar el rendimiento de sus tierras y mantener una administración eficiente, lo que le permitió sostener una explotación sólida y respetada. Su actuación en el ámbito rural estuvo marcada por la constancia, el sentido práctico y una clara comprensión de las exigencias del mercado ganadero.
PERFIL HUMANO Y SOCIAL
La crónica lo describe como un hombre ilustrado, caballeresco y de trato afable, cualidades que reforzaron su prestigio personal. Su figura trascendió el ámbito económico: fue reconocido como un ciudadano activo, atento a las responsabilidades sociales que acompañaban su posición y su influencia regional.
PROYECCIÓN Y LEGADO
La obra de Luis Oliu quedó asociada a la consolidación de la estancia «Pepito» como referencia productiva y a una concepción del estanciero moderno, capaz de unir trabajo, inteligencia y visión de futuro. Su nombre permanece ligado a una etapa de afirmación del campo como motor económico y social del país.
(Agradecemos a Mario Trindade, por su colaboración y motivación permanente)