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Jueves 13 de Agosto, 2026 23 vistas

Fotografías antiguas de Salto: Nicolás Curioni: de Italia al Salto Oriental

Interior del Baratillo de Milán de Curioni

Por Cary de los Santos Guibert
Nicolás Curioni nació en Molina, provincia de Como, Italia, en 1853. Tras cumplir el servicio militar en el 44.º Regimiento de Infantería, emigró a Sudamérica en 1874, formando parte de aquella corriente inmigratoria europea que tendría una destacada participación en el desarrollo comercial de las ciudades del litoral. En 1882 se estableció en el Salto Oriental, precisamente cuando la ciudad atravesaba uno de los períodos de mayor impulso económico y material de su historia. Ese año fueron inaugurados el Teatro Larrañaga y la nueva Estación del Ferrocarril del Noroeste del Uruguay, cuyos galpones y vías se vinculaban con el muelle de hierro levantado sobre el río Uruguay, conocido actualmente como Muelle Negro. El ferrocarril, la navegación y el movimiento portuario fortalecían entonces la posición de Salto como importante centro comercial de la región.
EL “BARATILLO DE MILÁN”
Curioni fue propietario del establecimiento denominado “Baratillo de Milán”, que llegó a convertirse en una de las reconocidas casas comerciales de la ciudad. Allí se ofrecía una extensa variedad de artículos nacionales e importados: vinos, conservas, calzado, tejidos y numerosos productos de consumo. Su actividad se desarrolló en tiempos de intensa expansión del comercio salteño. Mediante una administración eficiente y el crecimiento sostenido de sus negocios, Curioni logró reunir un importante patrimonio, compuesto por su establecimiento comercial y diversas propiedades urbanas.
FAMILIA Y LEGADO
Paralelamente a sus actividades mercantiles, concedió particular importancia a la educación de sus hijos. Uno de ellos, Narciso Curioni, continuaría vinculado al mundo de los negocios y desarrollaría posteriormente una destacada carrera comercial en Montevideo. La trayectoria de Nicolás Curioni constituye un ejemplo del aporte realizado por la inmigración italiana al crecimiento económico y comercial del Salto Oriental durante las últimas décadas del siglo XIX, en una época marcada por la expansión del puerto, la navegación fluvial y el ferrocarril.