El sindicato señala con preocupación que no ve por parte del gobierno un proyecto para las radios públicas que continúe con el espíritu cultural o artístico que lo caracteriza, sino que lo llevarían a un modelo empresarial de pauta comercial con el fútbol como producto central.
El gremio decidió de manera unánime declararse en conflicto a partir del pasado 30 de marzo debido a lo que consideran una grave situación que afecta a los trabajadores y trabajadoras de las radios públicas en el país.
De acuerdo con Carolina de Cuadro, presidenta del sindicato bajo la dirección del Servicio de Comunicación Audiovisual Nacional (SECAN) por parte de Erika Hoffmann y Daniel Ayala como director de las Radios Públicas del Uruguay, se vieron debilitadas las condiciones laborales de una parte importante de los trabajadores de la radio, que de por sí tenían la desventaja de no ser trabajadores presupuestados sino vinculados bajo la figura de contratos a término, y que finalizando estos en diciembre pasado en vez de renovarse en varios casos fueron reemplazados por fideicomisos con términos no vinculados con el ejercicio profesional y en otros casos pasaron de contratos a seis meses o un año, cuando anteriormente se estaban firmando por dos.
De Cuadro señala con preocupación que este grupo de comunicadores y periodistas continúan cobrando su salario pero sin tener espacios asignados al aire, e incluso se les ha planteado que no se presenten en las instalaciones de la radio y dado que el final de sus contratos es en junio, el temor que existe en el gremio es que la patronal los dé por terminados de manera definitiva al no tener espacios al aire en curso, aun cuando llevan semanas reclamando por retomar su programación.
De otro lado la dirigente gremial señala que también hubo incumplimientos en las fechas de los pagos que han pasado a regularizarse solamente en la última etapa, mostrando una evidente preferencia por el canal de TV en detrimento de la radio.