En un contexto donde la eficiencia en el uso de los recursos públicos y la calidad de atención médica resultan vitales, el Hospital Regional Salto (HRS) ha consolidado un avance estratégico de gran impacto institucional. A través de un riguroso proceso de reestructura y optimización de su área de transporte, el centro asistencial logró revertir un panorama crítico para pasar a gestionar de forma autónoma la totalidad de sus traslados, eliminando por completo la dependencia de servicios privados contratados.
Actualmente, el hospital realiza un promedio de 80 traslados mensuales —tanto comunes como especializados de alta complejidad—, todos cubiertos con recursos propios del HRS. Este cambio no solo asegura una mayor continuidad y control directo en la atención del paciente, sino que representa un alivio financiero sustancial para las arcas de la institución.
AUTONOMÍA OPERATIVA
Para comprender la magnitud de este logro es necesario mirar hacia atrás. Anteriormente, el nosocomio local se veía obligado a tercerizar cerca de 60 traslados al mes. Cada uno de estos servicios externos representaba un costo aproximado de 100 mil pesos, lo que generaba una erogación millonaria y constante que condicionaba el presupuesto hospitalario.
La realidad al inicio de este proceso era sumamente compleja. Así lo describió Sebastián Santos, encargado de choferes y flota del Hospital Regional Salto, al recordar el estado en el que se encontraba el sector al asumir el desafío en mayo del año pasado. «Nos encontramos con una realidad bastante compleja. Teníamos en funcionamiento apenas tres ambulancias. En los talleres encontramos ambulancias con motores totalmente desarmados, unidades abandonadas y, prácticamente, un sistema que había que reconstruir desde cero», detalló el referente.
Ante la falta de móviles operativos, la administración anterior recurría sistemáticamente a la contratación de empresas privadas para cumplir con los traslados interdepartamentales requeridos por los usuarios.
FLOTA RECUPERADA Y APOYO DE ASSE
El panorama actual es radicalmente opuesto gracias a un plan de trabajo basado en el compromiso y la rigurosidad técnica. El HRS cuenta hoy con una flota activa de 10 unidades operativas.
Este renovado parque automotor se compone de: 7 ambulancias destinadas a emergencias y traslados, 2 vehículos utilitarios para logística y apoyo, 1 micro para el traslado de pacientes y personal.
Santos aclaró que, si bien son conscientes de que se trata de unidades reparadas y con un kilometraje avanzado, la clave de la estabilidad actual radica en la prevención. «Sabemos lo que tenemos, pero también sabemos que hoy aplicamos un seguimiento estricto y un mantenimiento preventivo diario para lograr una flota estable y en funcionamiento continuo», subrayó.
A este esfuerzo de gestión local se le sumó el respaldo directo de la División Flota de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) en Montevideo. La articulación diaria con la capital permitió un hito fundamental para la seguridad de los pacientes salteños: la reciente incorporación de una ambulancia cero kilómetro totalmente especializada.