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Martes 29 de Septiembre, 2026 342 vistas

Incautación de medio millar de kilos de carne brasileña con destino a Salto

Un operativo de control preventivo desplegado en el departamento de Artigas por la Brigada de Seguridad Rural permitió interceptar un importante cargamento de mercadería ilegal que circulaba hacia el sur del territorio nacional. La intervención tuvo lugar a la altura de la Ruta 30, en las inmediaciones de Pueblo Javier de Viana, cuando los efectivos policiales observaron la marcha de un automóvil que transitaba a una velocidad excesiva. Al aproximarse para la inspección de rutina, los uniformados advirtieron anomalías en las chapas de la matrícula y un notable exceso de peso en el chasis del vehículo, factores que encendieron las alarmas de las autoridades presentes en el puesto de control.
HALLAZGO DE LA MERCADERÍA 
Durante el registro del habitáculo y del maletero del vehículo, el personal policial constató la presencia de un voluminoso cargamento de carne de ave distribuidos en cajas y bolsas sin ningún tipo de resguardo higiénico ni cadena de frío. La inspección arrojó un peso total de 524 kilogramos de pechuga de pollo de origen brasileño. El conductor del automóvil reconoció ante los actuantes que el producto había sido comprado en la localidad fronteriza de Quaraí, Brasil, y tenía como objetivo final abastecer el mercado informal en la ciudad de Salto. La mercadería carecía por completo de la documentación aduanera necesaria y de las habilitaciones sanitarias obligatorias para el ingreso regular de alimentos al país.
VALORACIÓN ECONÓMICA 
Tras el procedimiento inicial, la Policía Científica realizó el relevamiento fotográfico y pericial de la escena, mientras que el personal de la Dirección Nacional de Aduanas llevó a cabo la estimación económica de lo decomisado. Las autoridades valuaron las pechugas de pollo en 250.996 pesos uruguayos, mientras que el vehículo utilizado para el traslado fue cotizado en 360.000 pesos uruguayos. El caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía correspondiente, la cual dispuso la incautación de toda la carne y del rodado hasta la presentación de los papeles legales. El conductor fue emplazado a comparecer ante la sede fiscal acompañado por su asistencia letrada.