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ARU solicitó analizar la situación de la institucionalidad agropecuaria

En su discurso de cierre

de la Expo Prado 2022, el

presidente de la Asociación Rural del Uruguay recordó la incidencia que ha

tenido la gremial desde su

fundación, en las políticas

de Estado para el sector

agropecuario y como ejemplo señaló la creación del

Código Rural que luego

fuera homologado por el

gobierno de 1875. En este

sentido dijo que la gremial,

a 150 años de su fundación, se siente «en el derecho y la obligación» de

aportar «mejoras que hacen a la institucionalidad

del agro».

Valdés solicitó al Estado a

revisar la institucionalidad

agropecuaria y adecuarlos

a las nuevas exigencias

que requieren los nuevos

tiempos, con la incorporación de las últimas tecnologías de información. Al

mismo remarcó la necesidad de maximizar los programas y proyectos que

se llevan adelante, así

como «maximizar el uso

de los materiales tanto

humanos como materiales del Estado», camino

que según a su entender

deben adoptar los «gobiernos departamentales, reduciendo al máximo su

burocracia».

El presidente de ARU dijo

que los gobiernos departamentales deben «liberar a

los productores rurales de

verdaderas peregrinaciones que enfrentamos con

el único fin de mover nuestra producción. Basta mencionar como ejemplo la

compra de guías y propiedad de transito acompañado del pago de 1 % por

la venta es semovientes».

Ante el planteamiento del

Ministro de Ganadería,

Agricultura y Pesca de

crear un «Plan estratégico

agropecuario», en su discurso Valdés indicó que

«el Ministerio puede y debe

ser una solución y no un

problema para el productor». Desde la Asociación

Rural del Uruguay se entiende que «las distintas

campañas sanitarias llevadas adelante por la Dirección General de Servicios Ganaderos son prioridad en este sentido».

El profesional indicó que

las campañas contra «la

garrapata, tuberculosis,

brucelosis, así como el

inicio del programa de erradicación de la mosca de la

bichera, tan reclamada por

los productores, forman

parte de la mejor gestión

de la que hablamos». Solicitó «actualizar los protocolos sanitarios estableciendo normas claras y de

cumplimiento uniforme en

cada uno de los departamentos».

Al respecto indicó que los

«protocolos sanitarios deben ser estricto cumplimiento y control sin excepciones por parte del

ministerio, quién en su ejercicio de policía sanitaria y

en consulta con la Comisión Nacional honoraria de

Salud Animal tomará las

decisiones que correspondan, sancionando a todos

aquellos que no cumplan

con sus obligaciones».

Desde la ARU se entiende

que las «campañas sanitarias deben ser funcionales a las necesidades del

productor y no el productor

funcional a las campañas».

«Nunca alcanzaremos la

efectividad que pretendemos, mientras el ministerio sea percibido como una

amenaza y no como un

aliado en solucionar los

problemas sanitarios de

cada uno de los productores afectados» agregó Valdés.

Respecto a las instituciones agropecuarias como

el Plan Agropecuario e

INIA, entre otras, se indicó que el plan agropecuario propuesto por el ministro debe incluirlas. «Se

deberá analizar los objetivos de cada una evitando

la superposición de competencias con el único

objetivo del principio de

especialidad» dijo el productor. Además remarcó

la necesidad de analizar la

viabilidad de los programas vigentes y eliminar

aquellos que han quedado

obsoletos por el avance

de la tecnología.

Además Valdés reclamó

ante la «inacción del sector público» en el Instituto

de Bienesxtar Animal, para

avanzar en el combate a

las jaurías de perros, que

están inviabilizando la cultura ovina, en especial «la

de pequeños productores

que resultan más vulnerables».