Durante la ola de calor con muy altas temperaturas, es importante tener en cuenta que los recién nacidos y lactantes menores de 6 meses no deben recibir agua u otros líquidos para mantener su estado de hidratación. Ante esta situación los pediatras advierten que la forma de hidratarse es con la leche humana o los preparados para lactante, los únicos alimentos aptos para este grupo etario, de los cuales obtienen, además del alimento, el agua que necesitan. Por lo tanto, consideran fundamental durante los días de intenso calor ofrecer el pecho con más frecuencia y es normal que el bebé demande más pecho de lo "habitual".
ALIMENTACIÓN
En caso de que se alimente de forma mixta o exclusiva con fórmula infantil, no es necesario ofrecerla caliente, ya alcanza con que este apenas tibia a 37 grados aproximadamente. También es frecuente que los recién nacidos no se despierten por sí mismos, siendo necesario animarlos a mamar mínimo 8 veces al día, aumentando la frecuencia al menos a 10 a 12 veces durante la ola de calor. Es necesario además percibir cuando el bebé llora o está inquieto tratar de calmarlo o llevarlo de inmediato a un servicio de emergencia.
MEDIDAS
Se pueden tomar otras medidas para evitar la deshidratación que no sustituyen las recomendaciones anteriores, como mantener las habitaciones frescas, vestirlos con ropa adecuada y no abrigarlos de forma excesiva.