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Domingo 16 de Agosto, 2026 119 vistas

Dr. Álvaro Vero

Por el Dr. César Suárez
Tener un espacio en un medio de comunicación disponible en forma semanal y permanente es sin duda un privilegio que yo disfruto desde hace poco más de 31 años, pero es también una responsabilidad de intentar llenar ese espacio con contenidos que justifiquen la confianza de la dirección de ese medio de comunicación.
Este espacio surgió hace 3 décadas a propuesta mi amigo, el Dr. Álvaro Vero quien me invitó a ir hasta la oficina del director de CAMBIO que en ese momento era el Señor Carlos Artía, cuya sede inicial estaba en la calle Uruguay.
La presentación fue sencilla y un tanto sorpresiva diciendo “aquí te traigo al Dr. César Suárez quien puede ser el columnista del diario para los temas médicos”, tarea que el Dr. Vero no me había advertido, pero a pesar de todo, a mí me resultó atractiva la propuesta que luego extendí al tratamiento de temas diversos.
Todo este relato viene a cuento porque este día viernes 7 agosto pasado, cuando volvía de la segunda jornada de nuestro Congreso Nacional de Heridas como a las 7 de la tarde, recibo la noticia de que el Dr. Álvaro Vero había fallecido el día anterior y ya había finalizado el horario de velorio por lo que no pude acompañar a su familia en esa instancia.
Al Dr. Álvaro Vero lo conocí hace más de 48 años en el Hospital de Clínica cuando él cursaba su especialidad de medicina interna y yo estaba finalizando mi carrera de médico, unos 3 años después, nos volvimos a encontrar en Salto cuando yo iniciaba mi actividad como médico dermatólogo.
Junto a él y otros colegas armamos nuestro consultorio particular en la calle Rivera 903 que compartimos por varios años hasta que yo abrí el mío en mi domicilio.
El Dr. Vero nunca ocultó su pasión por la administración hospitalaria y orientó toda su formación hacia esa especialidad yéndose al inicio de la década de los ochentas a realizar un postgrado en esa área en Colombia, pronto fue convocado a ejercer la dirección Del Hospital Regional de Salto y pocos años después a ejercer la Dirección Técnica de Centro Médico de Salto que ejerció por 20 años y luego como asesor del Consejo Directivo.
También se desempeñó como director técnico y presidente del Sanatorio Americano en Montevideo amén de otros numerosos cargos en la Federación Médica del Interior.
Fue el promotor de la primera historia clínica electrónica que funcionó a nivel mutual en el país en la órbita del Centro Médico que dio inicio trascendental en la profesionalización de los registros médicos.
Álvaro fue mi amigo y compartimos largas charlas, no siempre estuvimos de acuerdo, pero nada de eso perturbó nuestro dialogo y nuestra amistad.
Su pasión por su tarea, su profesionalismo y su propia personalidad lo llevó muchas veces a confrontar con muchos que en ocasiones simplemente discrepaban y otros que no llegaban a comprender el alcance de su prédica, generando algunos desencuentros quede ninguna manera invalidan todo su aporte a la profesionalización de la administración hospitalaria.
Muchas gracias Álvaro por haberte contado entre mis amistades, mía y de mi esposa Ingrid, ambos te decimos, hasta siempre amigo.