En 1937, en el departamento de Salto, se encuentra la Estancia Valentín, propiedad del señor Manuel H. Gutiérrez, considerada una de las explotaciones rurales más modernas y mejor organizadas del norte uruguayo. Su superficie supera las 7.000 hectáreas, divididas en 25 potreros con excelentes pasturas naturales y aguadas permanentes. La estancia cuenta con dos secciones: una dedicada al ganado vacuno y otra al lanar, ambas dirigidas de forma independiente.
INNOVACIÓN Y PROGRESO
El propietario y vecino del Salto, es reconocido por su iniciativa y visión moderna, ha impulsado en estos últimos años notables adelantos en materia agropecuaria. En Valentín se roturaron 500 hectáreas de praderas artificiales, cultivadas con Sudan Grass y Cerro Verde, destinadas al mejoramiento forrajero y a la preparación del ganado de exposición. La estancia posee además una forestación superior a 40.000 eucaliptos, plantados para abrigo y sombra, y modernos tanques australianos que garantizan abundante reserva de agua.
CABAÑA Y GANADERÍA DE PEDIGRÍ
La cabaña Valentín ha alcanzado gran prestigio nacional por la calidad de sus rodeos Shorthorn y Durham. Entre sus ejemplares se destaca el toro Sittyton Great Monarch, campeón en la Exposición de Concordia, adquirido a los señores Duggan Hnos. Este y otros premios reflejan la dedicación de don Manuel H. Gutiérrez a la mejora genética y zootécnica del ganado nacional.
ENERGÍA E INFRAESTRUCTURA
Uno de los mayores orgullos del establecimiento es su instalación hidroeléctrica propia, destinada a generar energía para el alumbrado y el movimiento de maquinarias. La turbina, fabricada por la casa francesa Tressit Rose Brault de Schartres, aprovecha un salto de agua de cuatro metros y desarrolla 12½ caballos de fuerza, con una red de transmisión de dos kilómetros. Este adelanto coloca a Valentín entre las estancias más tecnificadas del país.
AGRICULTURA COMPLEMENTARIA
Además de su destacada ganadería, Valentín dedica 500 hectáreas a cultivos de trigo, avena, lino, maíz y cebada. El rendimiento promedio supera las 300 bolsas mensuales de harina, lo que demuestra el acierto de una explotación equilibrada, moderna y modelo de progreso para la producción nacional.
