Por José Luis Toriani
A 11 meses de asumir la gestión, el director de Hacienda de la Intendencia de Salto, Nicolás Irigoyen, dialogó con CAMBIO y realizó una evaluación del trabajo desarrollado hasta el momento, destacando los avances en materia financiera y el proceso que atraviesa el fideicomiso que permitirá financiar obras, ordenar pasivos e impulsar nuevas inversiones en el departamento. Irigoyen señaló que, a pocos días de cumplirse el primer año de gobierno, el balance es positivo, aunque reconoció que aún queda un importante camino por recorrer. “Estamos conformes y contentos con el trabajo realizado, pero sabemos que todavía queda mucho por hacer. Estamos transitando un buen camino y trabajando para que la Intendencia pueda contar finalmente con los recursos del fideicomiso, una herramienta que será fundamental para mejorar la gestión”, expresó.
FIDEICOMISO EN ETAPA FINAL
Uno de los aspectos centrales de la administración departamental es la concreción del fideicomiso aprobado por la Junta Departamental. Según explicó el jerarca, el proceso avanza de acuerdo a los plazos previstos y actualmente se encuentra en una fase decisiva. Tras la aprobación política y el correspondiente procedimiento licitatorio, la operación fue adjudicada a RAFISA, fiduciaria del Banco República, al presentar la oferta considerada más conveniente para el departamento. Posteriormente, la documentación fue remitida al Tribunal de Cuentas, que ya culminó su análisis y devolvió el expediente a la Intendencia. “Ahora estamos esperando el primer borrador del contrato por parte de RAFISA para realizar el estudio técnico y jurídico correspondiente. Luego, el trámite pasará al Banco Central, que tiene un plazo estimado de cuatro semanas para la evaluación final”, explicó Irigoyen. De cumplirse los tiempos previstos, la Intendencia podría comenzar a disponer de los recursos entre septiembre y octubre de este año.
DESEMBOLSOS EN OBRAS
En cuanto a la modalidad de financiamiento, el director de Hacienda indicó que la intención es que los fondos no lleguen en un único desembolso, sino que se liberen conforme avance la ejecución de las obras previstas. “La idea es que el dinero llegue contra certificación de obra. A medida que se complete una etapa o un tramo específico, se habilitará el desembolso correspondiente. Esto aporta transparencia, control y garantiza que los recursos sean utilizados para los fines previstos”, sostuvo.
RECUPERAR CAPACIDAD FINANCIERA
Respecto a las deudas heredadas, el jerarca evitó adelantar cifras concretas, argumentando que los números definitivos serán presentados en la Rendición de Cuentas prevista para el próximo 30 de junio. No obstante, afirmó que el fideicomiso será una herramienta clave para ordenar el pasivo acumulado y mejorar la capacidad operativa del gobierno departamental. A su entender, disponer de mayor previsibilidad financiera permitirá mejorar las condiciones de compra, optimizar recursos y generar ahorros para la administración.
REDUCCIÓN DEL RUBRO CERO
Otro de los objetivos planteados por Hacienda durante este período ha sido el control del denominado rubro cero, correspondiente a los gastos de personal. En ese sentido, Irigoyen destacó la implementación de incentivos para el retiro de funcionarios próximos a la jubilación, así como mecanismos de retiro anticipado para trabajadores de entre 57 y 59 años.