Por Pablo Perna
La obra magistral de “El Principito”, escrita por Antoine de Saint- Exupéry, publicada en 1943 en Nueva York, inspirada a orillas del río Uruguay en Concordia cuando el autor en 1929 tuvo que aterrizar su avioneta de emergencia en las inmediaciones del castillo de San Carlos.
La obra trata de un pequeño viajero que recorre el universo buscando entender la extraña naturaleza de los adultos. En su travesía aterriza en un asteroide habitado por un Rey que vestido de purpura y armiño, pretende reinar sobre lo inexistente, no tenía súbditos, pero sí un ego que cubría todo su planeta. Era un monarca de lo absurdo que daba órdenes según soplara el viento. "Te ordeno bostezar", le decía al niño, y cuando este, ya no podía hacerlo, el Rey se indignaba: "¡Entonces te ordeno que bosteces a ratos!". Cuando el Principito decidió marcharse, el Rey, desesperado por no quedarse solo con su ego, le gritó: "¡No te vayas, te nombro Ministro de Justicia!". "¿Y a quién voy a juzgar?", preguntó el pequeño. "Te juzgarás a ti mismo", sentenció el monarca.
Hace unos días un joven de mediana edad, votante del Frente Amplio, me llama y me dice si podíamos mantener una reunión la que accedí, y muy afligido me plantea si yo tenía "alguna influencia" para que no le revotaran la visa para él, su esposa e hijos, en virtud que habían invertido más de cinco mil dólares para poder viajar a EE.UU y estaba pendientes de la misma. Este episodio sucedió luego de que el imperio del Norte suspendiera las visas de residentes uruguayos y nos pusieran en la “lista negra” juntos con Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Irán y Siria, entre otros, al habernos manifestados contra el secuestro de Nicolás Maduro.
De ser considerados “Suiza de América”, hoy con el Gobierno del FA nos asemejan a países con dictadura, donde reina el narcotráfico o hay guerras, considerarnos de alto riesgo para la seguridad norteamericana, es verdaderamente una sentencia de casi muerte en cuanto hoy un uruguayo o iraní son exactamente lo mismo para el mundo “civilizado”.
La realidad es fría, más de 40.000 uruguayos intentan viajar a Norteamérica cada año buscando oxígeno económico o mejorar su futuro, y hoy nos encontramos en una "alerta diplomática" por políticas infantiles e ideológicas del Frente Amplio. Es aquí donde la escena de “El principito” con el Rey, que parece un juego de niños, pinta el retrato fiel de la clase política zurda. Un trono de cartón donde se dan órdenes al vacío para ocultar que, en realidad, no gobiernan más que su propia soberbia intelectual en perjuicio de sus votantes de carne y hueso.
Mientras ese joven de mediana edad salteño tiene esperanzas de que no le reboten el trámite, las autoridades del Frente Amplio, con su presidente a la cabeza, deciden que es un gran momento para ir de turismo ideológico a Cuba. Visitan una dictadura que agoniza y que hace décadas perfeccionó el arte de oprimir, matar y torturar; mientras que Pereira y Díaz-Canel brindan con etiqueta negra en hoteles lujosos e iluminados de la Habana, el pueblo se hunde en un apagón eterno de miserias. Uno se pregunta: ¿Qué ganan con esa foto en La Habana? ¿Qué beneficio le trae al hijo del votante del FA, que hoy está juntando monedas para tener un mejor futuro fuera de su país? Es una bofetada a la coherencia. Hacen todo lo contrario a lo que predican: defienden aquí los derechos que allá ayudan a pisotear.
Señores del Frente Amplio: dejen de jugar a los reyes en asteroides lejanos. Mientras ustedes brindan con la opresión, el uruguayo de a pie paga el precio de su ambigüedad diplomática con la pérdida de sus oportunidades. Es hora de que se juzguen a sí mismos, para no hipotecar el futuro de los jóvenes que dicen defender. Al final, tal como el zorro le enseñaba a “El principito”, "lo esencial es invisible a los ojos", y lo esencial no es su ideología de comité, sino el miedo de un padre salteño que ve cómo su última esperanza de progreso se evapora por la ceguera de una dirigencia que prefiere la foto con el dictador que el bienestar de su propio pueblo.
Viernes 27 de Marzo, 2026 207 vistas