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Jueves 09 de Abril, 2026 85 vistas

Gobierno refuerza controles en frontera para asegurar abastecimiento de gasoil

En un contexto internacional que ha tensionado la disponibilidad de gasoil en la región -especialmente por la situación en Medio Oriente- el Poder Ejecutivo resolvió reforzar los controles en las zonas de frontera para asegurar el abastecimiento interno. A través de un decreto, se encomendó a la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) intensificar el monitoreo del mercado. En esa línea, el organismo aprobó una serie de medidas cautelares y transitorias.
FOCO EN LA 
FRONTERA
El foco está puesto en los departamentos fronterizos. Allí, las distribuidoras deberán enviar información diaria y detallada sobre la venta de gasoil 50-S y 10-S en Colonia, Soriano, Río Negro, Paysandú, Salto, Artigas, Rivera, Cerro Largo, Treinta y Tres y Rocha. A esto se suma el seguimiento de los volúmenes que Ancap comercializa a las distribuidoras, con el objetivo de tener una visión más completa de la demanda y la logística de abastecimiento. El trasfondo del problema es económico. Con precios locales por debajo del Precio de Paridad de Importación (PPI), se generan riesgos de desajustes en el mercado, sobre todo en la frontera. El equipo económico ya había advertido que esta diferencia podía incentivar una mayor demanda por parte de consumidores argentinos y brasileños. Por ahora no se registran problemas generalizados de abastecimiento, pero las autoridades buscan anticiparse a posibles tensiones.
AJUSTE DE PRECIOS
En ese marco, los últimos ajustes de precios dispuestos en abril se ubicaron por debajo del PPI. La nafta Súper 95 subió $ 5,38 y pasó de $ 76,88 a $ 82,26 por litro, mientras que el gasoil 50S aumentó $ 3,31, de $ 47,32 a $ 50,63. De haberse aplicado el PPI pleno, los incrementos habrían sido significativamente mayores: en el caso de la nafta, del orden de $ 10 por litro (alrededor de 13%), y en el gasoil, de unos $ 20 por litro (cerca de 43%). En paralelo, Ancap deberá informar sus niveles de stock en plantas y alertar de forma inmediata ante cualquier caída significativa que pueda comprometer el suministro. Las distribuidoras, por su parte, tendrán que reforzar sus planes de contingencia para responder a eventuales picos de demanda o dificultades en el abastecimiento.