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Domingo 19 de Julio, 2026 71 vistas

La mentira y la doble moral

Por Dr. Fulvio Gutiérrez
En la actividad política es regla de oro el actuar de buena fe y tener la coherencia necesaria para no contradecirse con lo que se expuso en alguna oportunidad sobre determinado tema, o tener una conducta diferente, con la que se tuvo sobre determinados hechos. Si anteriormente se actuó de una cierta manera ante hechos específicos, de estos reiterarse, parece obvio que deberá mantenerse aquella conducta. De lo contrario, es posible que se comience a caer en el descreimiento de la gente, y eso es una posibilidad que lleva al político a perder adherentes, o lo que es lo mismo, a perder votos. 
Esto es lo que está pasando con el Frente Amplio con referencia a la decisión de los Paridos Nacional, Colorado e Independiente, de no aprobar en general, el proyecto de ley de rendición de cuentas, y reservar su actitud. Para cuando el Parlamento analice dicho proyecto artículo por artículo y, en ese caso, decidir cuál será la posición a adoptar. Algo totalmente lógico y jurídicamente adecuado. La respuesta de los representantes frentistas no se hizo esperar y reaccionaron de la peor manera. El Frente Amplio rechazó enfáticamente la decisión de la Coalición Republicana de no votar en general el proyecto de ley de Rendición de Cuentas, y el presidente de la fuerza política, Fernando Pereira, calificó la postura como "vergonzosa", señalando que la oposición le niega a la población incrementos esenciales en infancia, seguridad y educación. 
Desde el FA se criticó la actitud de la Coalición por considerarla un "palo en la rueda", e incongruente, ya que impediría habilitar la discusión en particular de las reasignaciones presupuestales. Los legisladores frenteamplistas advirtieron que la negativa gubernamental esconde un recorte de gasto de aproximadamente $309 millones, el cual afecta directamente salarios, funcionamiento de escuelas, hospitales y centros. Toda una sarta de mentiras y de errores jurídicos que es difícil de creer. 
Nada impide que, si un proyecto de ley se aprueba en general, luego no se pueda continuar con el procedimiento habitual de votar artículo por artículo. Dicho esto, sin perjuicio de que la votación en general, igualmente apoye el proyecto de ley, en la medida que el FA consiga el voto de los dos diputados de Cabildo Abierto. Cosa que seguramente ocurrirá.
Lo más grave de todo esto, está en que la misma actitud que ahora critica el FA, es la que el propio FA, tuvo durante todo el gobierno Lacalle Pou. El FA siempre votó en contra de todas las leyes de presupuesto y de rendiciones de cuentas, desde el año 2020 hasta el 2024, y en la votación artículo por artículo, en algunos casos dio su voto afirmativo. La misma actitud que ahora han tomado los partidos Nacional, Colorado e Independiente. 
Que el FA critique de la forma que lo ha hecho, es un claro acto de inmoralidad política Por otra parte, que el presidente del FA diga que la actitud de la oposición es "un palo en la rueda" al gobierno frentista, es otro exabrupto infantil del Sr. Pereira. Me tomo la libertad de recodarle al Sr. Pereira, que durante todo el gobierno de Lacalle Pou, el Frente Amplio (FA) se opuso frontalmente y utilizó todos sus puntos de veto judicial y de democracia directa contra las normas estructurales de aquel gobierno. El FA se transformó en una "máquina de impedir", como ocurrió en varios casos. Avía de ejemplo, nombro los siguientes:"Ley de Urgente Consideración (LUC) - Ley N° 19.889": La principal norma del período, que introdujo cambios en educación, seguridad pública, economía y el derecho de huelga. El FA impulsó un referéndum para derogar 135 de sus artículos. "Reforma de la Seguridad Social - Ley N° 20.130": El FA rechazó este proyecto que elevó la edad de retiro a 65 años y modificó el cálculo jubilatorio, argumentando que implicaba una pérdida de derechos y recaía principalmente sobre los trabajadores. "Ley de Medios - Ley N° 20.383": El FA se opuso a esta nueva normativa por entender que flexibilizaba las condiciones de concentración de los medios de comunicación y desregulaba aspectos previamente establecidos por la ley de 2014.
En consecuencia, el FA, una vez más, miente, y además confirma a voz en cuello, su apoyo a aquella máxima infantil, tonta, y absurda, de que" todo lo que hago yo vale, pero si lo hace la oposición, no vale". Sencillamente, una doble moral.