ARMANDO
GUGLIELMONE INSTRUCTOR CANINO – EDUCADOR ETÓLOGO CONTACTO: 098 539 682
Los perros se categorizan en función de su aspecto de cuatro maneras, Graioides, Bracoides, Lupoides y Molosoides. Acá no importa si tiene raza o no, lo que importa es su apariencia física, y de estos el último, el Molosoide, debe ser el que tiene de manera general el aspecto más imponente. Son perros grandes, pesados, descendientes de los antiguos perros de combate, "los canes pugnaces", usados mayormente en la época de el imperio Romano. Son, por ejemplo, los actuales filas brasileros, mastines, cane corso de hoy día. Y si hay algo que caracteriza a estos perros, o debería, es su desconfianza natural hacia las personas que no sean de su estrecho círculo familiar, y esto es lo bueno de ellos. Su función siempre fue la de proteger, cuidar de "sus" personas y su hogar. Son muy territoriales, por eso sorprende muchas veces ver uno caminando en la calle con o sin su dueño sin aparentar agresividad, pero ese mismo perro en su hogar se transforma. Ahí es donde manifiesta, o debería manifestar, el carácter que los haría únicos, genética seleccionada con un único propósito, cuidar lo suyo. Es verdad que se pueden ver perros de este tipo, de raza o no, actuar de manera afable con extraños. Esto ocurre, lamentablemente, porque hay personas que les gusta el aspecto de este perro, les gusta concurrir a exposiciones y/o vender ejemplares, entonces reproducen sujetos que sean atractivos tanto física como conductualmente, a personas que no conocen o que aun sabiendo de su particular carácter de pocos amigos no quieren un perro así de agresivo. Y acá está el problema que no es problema, por el contrario, es la virtud de estos. Si lo que se busca es protección instintiva, que mejor manera de tenerla con un perro que sea así. Ahora, tener un perro así requiere de tener un mayor nivel de recaudo en su manejo, y muchas veces sacrificar algunas cosas. No debemos pretender que este acepte a alguien, que, aun siendo de su círculo familiar no viva con él o sencillamente vea cada tanto. Acá es donde sus dueños deberán actuar como referente de conducta, deben hacerse respetar desde que sea pequeño para así poder controlarlos, pues la ventaja en fuerza física de estos sobre nosotros, acá no está en discusión. La mayoría de las veces que me piden adiestrar perros de este tipo es porque este ya les ha dado señales de dominancia a sus dueños, gruñir e incluso morderlos es lo habitual. Hay que tener mucho tacto y conocimiento para interactuar con estos, algunos han ido por lana con ellos y han salido esquilados. Acá la brutalidad no cuenta, aunque algunos, lamentablemente, es el único modo que conocen, dejando perros más inseguros y por lo tanto más propensos a morder ante la menor cosa. Así que, si alguien se siente tentado por tener un perro de este tipo, moloso, pues necesita de seguridad extrema, adelante con ello, pero si queremos un perro medianamente sociable, busquemos otro tipo, será lo mejor.
Lunes 14 de Septiembre, 2026 147 vistas