Las seis unidades restantes del convenio entre la Intendencia de Salto y CUTCSA llegaron el jueves pasado y se encuentran en la planta del Servicio de Ómnibus, en Gutiérrez Ruiz, a la espera de completar los trámites de empadronamiento para incorporarse al servicio. Así lo confirmó Francisco Blardoni, encargado de esa dependencia, quien realizó un balance positivo de la renovación de la flota.
BAJO MANTENIMIENTO
Las primeras seis unidades llevan casi dos meses circulando y, según explicó, han requerido un mantenimiento mínimo. “En dos meses solamente aceite, agua, algún filtro que se cambió”, señaló. Agregó que dos coches sufrieron la rotura de una hoja de elástico, un problema que atribuyó al estado de las calles. Blardoni recordó que el acuerdo contemplaba una revisión previa de los vehículos por parte del taller de la Intendencia y una posterior intervención de CUTCSA para reparar desperfectos y realizar la pintura. “La verdad que anda todo muy bien”, resumió.
UNA OPERACIÓN POR US$ 180.000
El encargado calificó la adquisición como “un muy buen negocio para la Intendencia y para Salto”. Explicó que las 12 unidades costaron US$ 180.000, mientras que comprar la misma cantidad de ómnibus nuevos habría demandado, según su estimación, US$ 2.400.000 más IVA. La diferencia permite incorporar vehículos con menos kilómetros que parte de la flota sustituida: las unidades adquiridas tenían unos 300.000 kilómetros en promedio, frente al millón de kilómetros que acumulaban algunos de los coches reemplazados.
EL DÉFICIT Y EL PRECIO DEL BOLETO
Blardoni afirmó que el informe de transición señalaba un costo anual del servicio de cinco millones de dólares y una recaudación de dos millones, con un déficit cercano al 60%. Según explicó, tras revisar los números y aplicar ajustes, ese porcentaje se redujo al 30%. Entre las medidas mencionó la sustitución de los pases libres por cantidades determinadas de viajes y la imputación de costos a servicios especiales solicitados por otras dependencias municipales. También señaló que el boleto cuesta $25 desde mayo de 2022, pese al incremento de los costos salariales, el gasoil y los repuestos. Consideró que el subsidio de la Intendencia continúa siendo necesario para sostener el transporte público.
MEJORAS EN EL SERVICIO
La próxima etapa apunta a ajustar recorridos y frecuencias para ofrecer horarios más previsibles. “Queremos comprometernos a que en cada parada el ómnibus va a estar a tal hora”, expresó Blardoni. Además, adelantó que se trabaja en la posibilidad de incorporar Wi-Fi a bordo y establecer bonificaciones para quienes compren mayores cantidades de boletos. Sobre la demanda, indicó que la venta de pasajes cayó abruptamente durante la pandemia y que posteriormente se estabilizó. La expectativa es que un servicio más puntual y con nuevas prestaciones contribuya a fortalecer el uso del transporte colectivo.