Por José Luis Toriani
La escasa inversión pública y el bajo nivel de inversión privada mantienen a la construcción salteña con un reducido movimiento laboral. Actualmente a agosto de 2026 no se llega a los 250 trabajadores activos en el sector, una cifra que refleja el momento de baja actividad que atraviesa uno de los rubros que históricamente ha tenido un peso importante en el empleo del departamento. En este contexto, una de las principales obras de construcción que se encuentran actualmente en ejecución en Salto es la del nuevo Liceo Nº 8, un proyecto que comenzó en febrero de este año y que representa una de las obras de mayor dimensión que se desarrollan actualmente en el departamento.
EL LICEO 8
La construcción del nuevo centro educativo tiene un plazo total estimado de 16 meses, con una finalización prevista entre mayo y junio de 2027. En materia laboral, la obra está siendo ejecutada por la empresa salteña Blardoni y Cía., con mano de obra 100% local. Se estima que, en el momento de mayor actividad de la obra, se llegará a unos 30 trabajadores, incluyendo al personal subcontratado. Dicho proyecto que viene con su avance de ora establecido contempla un edificio de dos plantas, con 16 aulas y una superficie interior aproximada de 1.700 metros cuadrados. La infraestructura se complementará con un amplio espacio exterior, que incluirá una cancha deportiva, veredas, bancos y áreas recreativas destinadas al disfrute y la convivencia de los estudiantes. La obra del Liceo Nº 8 se convierte así en una referencia dentro del actual panorama de la construcción en Salto, tanto por sus dimensiones como por el impacto que genera en el empleo local.
POCO MOVIMIENTO LABORAL
Más allá de esta obra y de algunos emprendimientos puntuales, la realidad general de la construcción en Salto muestra un escenario de escasa actividad. Actualmente, el sector no alcanza los 250 obreros activos, una cifra que constituye una señal clara de la baja actividad laboral que atraviesa el rubro. El número contrasta con otros períodos en los que la construcción tuvo un mayor nivel de obras y, por consecuencia, una mayor demanda de trabajadores. El panorama responde a una combinación de factores. Por un lado, existe una menor presencia de inversión pública, con menos obras de infraestructura capaces de generar un movimiento sostenido para el sector. Por otro, también se observa un bajo nivel de inversión privada, que limita la aparición de nuevos proyectos de construcción y reduce las posibilidades de generación de empleo. La combinación de ambos factores deja a las empresas y a los trabajadores del sector ante un escenario de actividad reducida, donde las obras de mayor porte se convierten en excepciones dentro de un mercado que actualmente presenta poco movimiento.
PREACUERDO POR REDUCCION DE JORNADA
El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) alcanzó un preacuerdo con las cámaras empresariales en el marco de los Consejos de Salarios que establece una reducción progresiva de la jornada laboral, manteniendo el mismo ingreso para los trabajadores. La meta es llegar a las 40 horas semanales en 2030. Uno de los principales puntos del entendimiento es la reducción progresiva de la jornada laboral, que actualmente se ubica en 44 horas semanales, hasta alcanzar las 40 horas en 2030, sin reducción salarial. Es decir, los trabajadores pasarán a trabajar menos horas manteniendo el mismo ingreso. La reducción se realizará de forma escalonada. La primera etapa comenzará en 2027, con una disminución de una hora semanal, y continuará progresivamente hasta completar las cuatro horas de reducción. El cronograma prevé llegar a las 40 horas semanales en enero de 2030.