La versión de Salto Uruguay ante la polémica desatada con el tablero que se dio en el marco de la tercera final del Campeonato Salteño de Básquetbol expresa los siguientes argumentos.
“Desde Juventus, así como desde el relato en vivo del partido y algunos medios posteriores, se instaló una única hipótesis: que el tablero fue manipulado deliberadamente con el objetivo de obtener una ventaja deportiva.
Esa hipótesis se repitió y se dio por válida, sin considerar otras explicaciones posibles, llegando todos al mismo resultado a partir de la misma premisa.
Sin embargo, existe otra hipótesis, basada en la realidad y en hechos verificables, que fue omitida.
En varios videos se aprecia claramente que, en el momento de las hundidas del primer tiempo, el aro y el tablero bajan muy levemente, producto natural del peso y la fuerza ejercida por los jugadores al colgarse.
Asimismo, en imágenes tomadas desde la cámara ubicada detrás del aro, comparando el tablero antes del inicio del partido, al finalizar el primer tiempo, luego de ser ajustado nuevamente a la altura correspondiente y al final del partido, no se observan diferencias de altura entre dichas instancias.
Esto demuestra que durante el primer tiempo el tablero fue cediendo de forma mínima y progresiva, como consecuencia directa del desarrollo del juego y de las hundidas. Al finalizar ese período, el canchero corrigió una situación normal de uso, devolviendo el tablero a su altura reglamentaria, de la misma manera que se ajusta una red o cualquier otro elemento del equipamiento.
En el segundo tiempo no hubo hundidas. Sin embargo, en ese tablero —que presenta desgaste propio del uso— es habitual que, con la vibración normal del juego, pueda producirse un leve descenso, sin que ello implique manipulación alguna ni genere una diferencia apreciable.
Por lo tanto, no existió intención de obtener ventaja deportiva ni una acción deliberada, sino una variación mínima y natural del equipamiento, correctamente atendida, lo que deja sin sustento la hipótesis de manipulación que se presentó como única explicación de los hechos”.