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Sábado 23 de Mayo, 2026 179 vistas

Seguridad vial infantil: el correcto uso de las sillas de SRI reduce hasta un 90% el riesgo de muerte o lesiones graves

En el marco de las actividades globales por el «Mayo Amarillo», un movimiento internacional que busca concientizar sobre la alarmante siniestralidad vial, la Fundación Gonzalo Rodríguez viene llevando a cabo una serie de intervenciones directas en la comunidad para revertir las cifras de mortalidad y lesiones graves en el tránsito, las cuales han registrado un preocupante incremento en los últimos reportes oficiales.
PUNTOS DE CHEQUEOS
Una de las principales líneas de acción se concentró en la implementación de «puntos de chequeo», espacios pensados para que padres, madres y adultos responsables del traslado de menores puedan acercarse con sus vehículos. Allí, técnicos especializados de la institución brindan asesoramiento personalizado y supervisan la colocación correcta de los Sistemas de Retención Infantil (SRI). Esta tarea resulta clave si se tiene en cuenta que la normativa vigente establece la obligatoriedad de estos dispositivos en todo el territorio nacional, tanto en zonas urbanas como en rutas.
REDUCCIÓN DEL IMPACTO
Mathias Silva, representante de la Fundación Gonzalo Rodríguez, enfatizó la importancia de respetar el límite de estatura fijado por la ley, explicando que todo niño o niña que mida menos de un metro y cincuenta centímetros debe viajar obligatoriamente utilizando un sistema de retención adecuado. La razón técnica es contundente: ante un impacto, una frenada brusca o un siniestro, estos dispositivos constituyen la única protección segura para los menores, logrando reducir hasta en un 90% las probabilidades de muerte o de sufrir heridas de gravedad. El especialista advirtió que el cinturón de seguridad convencional del automóvil no está diseñado para los cuerpos infantiles. Si el menor no alcanza la estatura mínima de un metro y cincuenta centímetros, la cinta no se posiciona correctamente sobre la clavícula y la cadera, cruzando de forma peligrosa por la zona del cuello, lo que puede ocasionar daños severos en caso de un frenazo brusco.
ASIENTO TRASERO
Respecto a la ubicación dentro del habitáculo, Silva fue categórico al señalar que los menores deben viajar siempre en el asiento trasero. Incluso si un niño alcanza la estatura reglamentaria antes de tiempo, por ejemplo a los 10 u 11 años, y ya puede prescindir de la silla porque el cinturón le calza de manera adecuada, la legislación prohíbe que viaje en la parte delantera hasta que cumpla los 12 años de edad. Esta restricción responde a una variable biológica: recién a los 12 años la estructura ósea del menor se encuentra lo suficientemente desarrollada para soportar la fuerza de un impacto frontal y la posterior activación del airbag. Las bolsas de aire están diseñadas y calibradas para proteger a los adultos; la fuerza de su despliegue sobre un niño menor de esa edad puede provocar lesiones graves en lugar de protegerlo. Por otra parte, la agenda de la Fundación Gonzalo Rodríguez no se detiene al culminar el mes de mayo. Silva adelantó que los próximos 3 y 4 de junio se desarrollará en Uruguay el Primer Foro de Seguridad de los Motociclistas.