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Domingo 13 de Septiembre, 2026 222 vistas

Viajando por la memoria

Por el Dr. César Suárez
La memoria es una virtud maravillosa que me permite explorar toda mi vida en mis recuerdos, viajando una velocidad inusitada a través del tiempo y rescatando toda clase de vivencias que alguna vez tuve desde mi más lejana niñez hasta el presente, es una suerte de nave que recorre el tiempo desde donde estoy situado, sin necesidad de mover ni siquiera un dedo y que viene y va, recorriendo décadas a una velocidad inconmensurable, de repente está aquí o en cualquier otra parte del mundo donde uno haya estado y estar en 2 o más lugares en forma simultánea, tal como si fuera una bilocación.
La memoria recorre vivencias que ingresan sin el más mínimo esfuerzo a nuestro cerebro y ahí se quedan y basta un sutil estimulo visual, sonoro, aromático, sensorial, y a veces ni siquiera eso, simplemente aparece en cualquier instante, va y viene despertando emociones quetienen la particularidad de ser personales y ese pensamiento es propio e inescrutable y sólo sale hacia el entorno cuando cada uno quiere y decide compartirlo.
Pero más allá de lo que cada uno vive y percibe en forma natural y automática, la memoria es también depósito de lo que uno aprende en forma voluntaria adquiriendo un conocimiento que cada uno considera necesario para lo que hay que realizar un esfuerzo para incorporarlo y retenerlo porque lo necesita para desempeñarse en la tarea que cada uno ha elegido hacer y para retener esa información necesaria se requiere de un entrenamiento a través de estrategias repetitivas hasta que logra fijar un determinado conocimiento que lo hace más eficiente en su tarea.
En este terreno, las capacidades individuales naturales llevan a que cada persona pueda desarrollar habilidades diferentes para lo que cada uno tiene una destrezaespecial que le facilita desempeñarse en una determinada tarea.
Pero la memoria tiene en cada individuo una capacidad limitada y nadie puede acordarse de todo y en ocasiones por desuso se generan olvidos de recuerdos que ya no son necesarios para la rutina cotidiana.
Yo antes memorizaba una cantidad enorme de números telefónicos, pero desde que los teléfonos inteligentes se hicieron dueños de la escena, apenas recuerdo el mío porque en cada trámite me lo piden.
Pero ahora, la informática a desarrollado una prótesis de la memoria a través de buscadores inteligentes que, apenas colocando alguna referencia, milagrosamente trae en segundos cualquier cosa de la que uno no puede recordar.
No sé si a ustedes, pero a mí me pasa desde siempre, algo extraño, hay nombres de personas, o de objetos o de términos que siempre me los olvido a pesar de sean de uso bastante cotidiano, entonces generé una estrategia para hacer trampa a la memoria, me hice un archivo que guardo en mi teléfono con el título de palabras olvidadas, que no son tantas y cada vez que las necesito ya no hago esfuerzo por recordarlas, voy a mi archivo e inmediatamente la rescato.
Y así como necesito lentes para leer o ver de lejos, o algún medicamento para regular mi presión arterial, o alguna reparación dentaria para corregir algún deterioro, ahora también cuento con una prótesis de cerebro, sobre todo para la memoria que habitualmente permanece en el bolsillo del caballero, o en la cartera de la dama o en la mano de cualquiera con el nombre de teléfono celular y que seguramente en el futuro estará integrado a los lentes, a un audífono, a una pieza dentaria o instalado en forma subcutánea tal como los marcapasos cardíacos y ya no tendremos que hacer esfuerzo para recordar nada porque esa herramienta inteligente nos recordará todo y nuestro cerebro, por falta de uso se irá atrofiando al no tener que hacer ningún esfuerzo para razonar o memorizar algo, entonces tendremos que disponer de “gimnasios” para entrenar el cerebro como existen hoy gimnasios pera entrenar los músculos para los que tiene profesiones sedentarias.
Hay que pensar mucho y entrenar el cerebro como si fuera un músculo aprendiendo cosas nuevas y entrenando la memoria para permanecer lúcido en el juego de la vida.