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Sábado 28 de Marzo, 2026 337 vistas

Liceo 5 regula uso de celulares en el centro educativo para prevenir distracciones y episodios de ciberacoso

La Dirección del Liceo Nº 5 “Arq. Armando I. Barbieri” de la ciudad de Salto resolvió regular el uso de teléfonos celulares por parte de los estudiantes dentro del centro educativo. La medida, implementada a partir de este año, no implica una prohibición total, sino un mecanismo de control durante el horario de clases. Según explicó la directora del centro a CAMBIO, la resolución fue acordada en sala docente, en función de problemáticas detectadas en los últimos años, principalmente vinculadas a la distracción en clase y situaciones asociadas al uso inadecuado de dispositivos, como registros no autorizados o episodios de ciberacoso.
MECANISMO DE FUNCIONAMIENTO
El sistema establecido prevé que los estudiantes que concurren con celular lo depositen al ingreso en una caja dispuesta por la institución. Cada dispositivo es guardado en una bolsa identificada con el nombre del alumno y retirado al momento de la salida. La medida contempla excepciones. Aquellos estudiantes que necesitan el celular por razones de distancia o coordinación familiar pueden llevarlo, aunque igualmente deben entregarlo al ingresar. Para situaciones de comunicación urgente, el liceo pone a disposición su línea telefónica institucional.
FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN
Machado argumenta que el uso constante del celular afecta la capacidad de atención y el desarrollo de habilidades de razonamiento en los estudiantes. En ese sentido, se indicó que existe una tendencia creciente a recurrir de forma inmediata a la información en línea, en detrimento de procesos de análisis y comprensión. “Más distracciones implican menos conocimiento”, resumió la directora, al referirse al impacto observado en el aula.
ALCANCE INSTITUCIONAL
Se trata de una resolución interna del liceo, adoptada en coordinación con el cuerpo docente y comunicada a las familias al inicio del año lectivo. No responde a una disposición general de la ANEP. El centro educativo, ubicado en una zona céntrica de la ciudad y con una matrícula que supera los 1.200 estudiantes —cifra que asciende a cerca de 1.500 incluyendo el turno nocturno—, viene trabajando además en otras problemáticas vinculadas a la convivencia, tanto dentro como fuera del recinto.
REACCIONES Y ADAPTACIÓN
La medida ha tenido, en general, buena recepción por parte de las familias, según se indicó desde la institución. No obstante, algunos estudiantes —principalmente de niveles superiores— han planteado objeciones, lo que derivó en instancias de diálogo. En el caso de bachillerato, donde las condiciones edilicias presentan algunas limitaciones, se han aplicado criterios más flexibles, solicitando que los dispositivos permanezcan guardados en las mochilas.
ENFOQUE EDUCATIVO Y CONVIVENCIA
Desde la dirección se destacó que la regulación busca también recuperar espacios de interacción entre los estudiantes, promoviendo el diálogo, la empatía y actividades alternativas durante los recreos. En esa línea, se prevé la implementación de propuestas deportivas en determinados horarios, con el objetivo de reducir el tiempo de exposición a pantallas y favorecer la integración.