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Lunes 01 de Diciembre, 2025 355 vistas

No por ya dicho pierde vigencia

Por Armando Guglielmone.
Estos últimos días que hemos tenido en Salto han sido de los más tórridos, el sol quema y no perdona, basta ver como quedan los brazos expuestos para darnos cuenta lo peligroso que es para nuestra salud. A los perros también les ocurre, aunque a simple vista no sea evidente, la radiación solar les afecta y mucho, además de que si tomamos en cuenta que carecen de la posibilidad de sudar para refrescar su piel es peor aún. Dependen exclusivamente de su jadeo para liberar calor y regular temperatura, lo que hace en muchas ocasiones no les alcance este método para mantenerse bien. Y acá es donde empieza nuevamente el repetido problema de cada estación calurosa, dueños que, sin saberlo, o a sabiendas, llevan a sus perros con ellos a diferentes lugares sin tomar en cuenta que para el perro puede ser muy nocivo para su salud. 
Uno de estos días mientras trabajaba, veo pasar una camioneta con vidrios oscuros y obviamente, el aire encendido, llevando en su carrocería un perro pitbull, a simple vista, veterano. El pobre animal evidenciaba sufrimiento, expuesto al sol, con una temperatura muy elevada y sentado sobre un piso de color negro, que calienta más aún. En otra ocasión veo en el estacionamiento de un supermercado otro perro, este sí estaba dentro del vehículo, pero con las ventanillas apenas bajas. Le hablabas al perro y el pobre miraba desganado jadeando de una manera forzada. Gente, de dos no hacíamos uno, si llevas el perro un día de calor, que sea dentro, no expuesto al sol, pero si te bajas deja el aire prendido o por lo menos baja los cristales para que circule aire. 
Otra cosa que la gente hace mal es salir a caminar o correr con ciertos tipos de perros que no tienen una conformación física apta para esto. Es común ver en la rambla costanera personas que salen a hacer ejercicio cuando el calor agobia, caminar vigorosamente llevando un perro “salchicha” con ellos, u otro corriendo con un pequeño Jack Russel y si no alguien con una perra enorme y veterana. Los dos primeros van con sus pequeñas patitas al límite, es que obviamente no se seleccionaron para hacer lo que hace un ovejero cualquiera, y la otra pobre, cuando llega a la camioneta del dueño, parece que fuera a desfallecer. No todos los perros tienen las mismas capacidades, si quieres salir con él, tómate la molestia de sacarlo a pasear, no lo obligues a hacer lo que naturalmente no haría por voluntad propia. 
Los animales, de manera instintiva, no realizan muchas tareas en los momentos de mucho calor. Los cánidos que cazan, como perros salvajes, lobos, zorros o chacales, prefieren en las estaciones calurosas hacerlo al amanecer o al crepúsculo, y es porque evitan justamente, exponerse a golpes de calor o cansancio excesivo. Son solo algunos raros humanos los únicos que disfrutan ir a tirarse al sol a mediodía, aunque signifique jugar a la ruleta rusa del cáncer de piel. En países como Estados Unidos, si denuncias a la policía que hay un perro encerrado en un vehículo caliente, si no te localizan inmediatamente, despídete de tus vidrios y prepárate para la multa. Acá es diferente, incluso teniendo una institución pagada por todos para velar que esto no pase, es como que no existiera. Tomar conciencia y ponernos en la piel del perro es lo único que, por ahora, podremos hacer.