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Miércoles 08 de Abril, 2026 83 vistas

Nutricionista advierte que la alimentación infantil no debe ser perfecta, sino, posible y sostenida en el tiempo

Por Melisa Ferradini. 
En un contexto donde la alimentación de los niños genera cada vez más preocupación, CAMBIO dialogó con la Licenciada en Nutrición María Martino, quien nos aporta una mirada clara, cercana y sin culpas, poniendo el foco en los hábitos familiares y en pequeños cambios que pueden marcar una gran diferencia. Consultada sobre la situación actual en Uruguay, la Licenciada advierte que existe una alta prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil, alcanzando cifras cercanas al 40% en la población escolar. 
ASPECTOS IMPORTANTES 
Uno de los aspectos que destaca es la poca variedad en la alimentación diaria de los niños. “Muchas veces se priorizan alimentos que los niños aceptan más fácilmente, como cereales, tubérculos o carnes, y quedan relegadas las verduras, que suelen ser las menos aceptadas por su sabor o textura”, nos explica. En este sentido, hace énfasis en la importancia de la paciencia y la constancia. “No es que a un niño no le guste un alimento para siempre. A veces necesita probarlo muchas veces, incluso entre 10 y 15 exposiciones, para poder aceptarlo”, relata. “Los niños aprenden por imitación, por eso es fundamental que los adultos también consuman estos alimentos y compartan el momento de la comida en familia”, enfatiza. Otro punto clave es reducir el consumo de alimentos ultraprocesados”. 
MERIENDAS ESCOLARES 
Al momento de pensar en las meriendas escolares, la licenciada recomienda opciones simples y naturales. “Una fruta entera siempre es una excelente elección”, relata. También sugiere alternativas caseras como galletitas de avena, budines, muffins o pancitos integrales, destacando la importancia de utilizar harinas menos refinadas y aprovechar el dulzor natural de las frutas. Respecto a los alimentos a evitar, mencionar aquellos ultraprocesados como galletitas industriales, alfajores, bebidas azucaradas, jugos de caja y snacks salados. “Aportan muchas calorías en pequeñas porciones y pocos nutrientes reales”, enfatiza. Consultada sobre cómo fomentar hábitos saludables en niños que prefieren estos productos, la Licenciada vuelve a lo esencial: el entorno. “Lo que no está disponible en casa, no se consume. Tener frutas lavadas, alimentos saludables a la vista y una heladera organizada ayuda muchísimo”, sostiene. A su vez, recomienda no prohibir. 
CIFRAS QUE PREOCUPAN 
Lejos de tratarse de casos aislados, los datos a nivel nacional muestran una realidad que genera preocupación y que atraviesa todas las etapas de la infancia. En Uruguay, la obesidad infantil se ha consolidado como un problema de salud creciente. Según datos recientes, 12,4% de los niños menores de 5 años presentan sobrepeso u obesidad, mientras que entre los 2 y 4 años la cifra ronda el 15%. En edad escolar, la situación es aún más marcada: alrededor del 39,4% de los niños tiene exceso de peso. En tanto, entre los adolescentes de 13 a 15 años, el porcentaje alcanza el 36,3%, evidenciando la continuidad del problema a lo largo del crecimiento. Si se considera únicamente la obesidad —sin incluir el sobrepeso—, afecta al 13,8% de los niños y adolescentes en el país.