Por Andrés Torterola
Los cuidacoches de Salto atraviesan una situación compleja con la nueva administración departamental. Según los trabajadores, en gestiones anteriores -incluida la de Germán Coutinho- existía un clima de buen relacionamiento y diálogo, algo que, aseguran, no ocurre en el actual gobierno, donde sienten que no son tomados en cuenta. Los cuidacoches cuentan con una resolución vigente desde la administración del entonces intendente Eduardo Malaquina, lo que significa que hace más de 20 años realizan esta tarea con la autorización y anuencia de la Intendencia, cumpliendo además con requisitos establecidos. Así lo confirmó a CAMBIO Marcela Da Col, quien preside el nuevo Comité Ejecutivo del PIT-CNT Salto.
REQUISITOS
Los requisitos para desempeñarse como cuidacoches incluyen no tener otro salario, no percibir pensión ni jubilación, contar con carné de salud vigente y presentar un certificado de buena conducta expedido por la Policía. Marcela Da Col explicó que el primer conflicto importante que llevó a los trabajadores a recurrir al PIT-CNT surgió cuando no fueron notificados de que la zona azul no regiría durante las fiestas. Los cuidacoches interpretaron la medida como una decisión unilateral de la Intendencia y, en un período del año donde hay mayor actividad, no pudieron generar ingresos. Si bien se alcanzó un acuerdo que contempló la entrega de canastas, los trabajadores igualmente debieron afrontar el resto de los gastos del mes sin ese ingreso adicional.
INFORMACIÓN
Pocos días después, la administración anunció la implementación de una tarjeta para el funcionamiento de la zona azul -un sistema utilizado en otros departamentos-, lo que generó nueva preocupación entre los cuidacoches, quienes se enteraron de la medida por la prensa. Posteriormente se realizó una reunión en la que se informó que la aplicación de este sistema llevaría un tiempo antes de ponerse en funcionamiento. En este sentido, la Intendencia de Salto se comprometió a mantener informados a los trabajadores. Desde el plenario también se ofreció apoyo para acompañar ese proceso, aunque persisten dudas respecto al porcentaje de ganancias que finalmente les correspondería.
RESPETO A LA ANTIGÜEDAD
En las próximas reuniones se abordarán las denuncias de persecución sindical. Según la sindicalista, la Intendencia habría autorizado a nuevas personas a trabajar como cuidacoches en zonas donde ya existían referentes, por lo que uno de los puntos centrales será garantizar el respeto a la antigüedad. Da Col agregó que, en Carnaval no se realizó el tradicional sorteo para distribuir las tareas, sino que en algunos eventos se trabajó un 50%. También mencionó que el antiguo pase libre en el transporte público fue sustituido por un abono de 40 boletos mensuales, obligándolos a permanecer todo el día en su zona de trabajo. Finalmente, sostuvo que el inspector designado por la Intendencia para controlar la actividad no ha logrado un buen relacionamiento con los cuidacoches, lo que agrava el clima laboral.