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Domingo 20 de Septiembre, 2026 112 vistas

¿Quién manda en el puerto?

Dr. Fulvio Gutiérrez
Cuando en una columna, escrita cuando se integró este gobierno de izquierda, dije que no me parecía correcto para el país, que, en el reparto de cargos, se entregara al Partido Comunista el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y menos que se designara como Ministro al Sr. Juan Castillo. Su ideología lo obligaba a actuar dentro de principios y de conceptos que no encajaban con un cargo, en el cual el jerarca tiene que actuar con objetividad en la decisión de los problemas entre patronos y obreros, en una relación que seguramente iba a intervenir un sindicato o un gremio, que la realidad de nuestro país, dice que están dominados por la izquierda. Y tenía razón.
La prueba más clara y contundente es lo que ha ocurrido con el conflicto que se está desarrollado desde hace muchísimos meses en el puerto de Montevideo. Cuando intervino el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, comenzó una seguidilla de reuniones para buscar llegar a un acuerdo. Pese al tiempo transcurrido nada se arregló, y durante todo ese tiempo, las actividades en el puerto se paralizaron de una forma poco común, creando un enfrentamiento que se exteriorizaba por paros permanentes, en perjuicio no solo de las partes en conflicto, sino también de otros intereses de empresas que, sin participar, del mismo, sufrían las consecuencias de estar impedidos de trabajar, porque sus actividades se desarrollan dentro del puerto de Montevideo. 
Es más, fueron muchas las oportunidades que empresas navieras extranjeras, no pudieron dejar sus cargas en nuestro puerto, ni cargar la producción uruguaya para llevarla otros destinos. En algunos casos, optaron por dirigirse a otros puertos de la región, con la consecuencia lógica de miles de dólares de pérdida. Mientras eso pasaba, el sindicato de trabajadores seguía de paro. Cuando se planteó la idea de utilizar la declaración de esencialidad de la actividad portuaria, el Ministerio dijo que eso no había sido planteado, y cuando sí fue planteado, se vio en la encrucijada de resolver el problema. 
El Ministro Castillo decía que iba a seguir dialogando, y el Secretario de Presidencia Alejandro Sánchez mencionó la posibilidad de disponer esa medida. Una controversia en la más alta jerarquía del gobierno.
Y aquí salta, otra vez la ideología marxista. El Subsecretario Hugo Barreto afirmó que la perturbación que genera una huelga hay que tomarla con naturalidad, agregando que la huelga más efectiva es la que causa mayor grado de perturbación. Afirmó que, si una huelga no causa perturbación, pasa a ser "una simple pérdida de tiempo y de salario", generando costos tanto para las empresas como para los trabajadores que renuncian a su remuneración. Conceptos claramente marxistas. Faltó decir que la huelga convenía.
Estaba claro que, entonces, una declaración de esencialidad iba contra la huelga. Pero el gobierno quedó embretado y debió buscar una solución urgente. Entonces salió por la tangente. Con carácter transitorio y limitado, dispuso servicios mínimos indispensables para preservar la seguridad y continuidad operativa de la Terminal Especializada de Contenedores del Puerto de Montevideo durante el conflicto entre Terminal Cuenca del Plata S.A. y el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra). Como dijo el Secretario de Presidencia 
Alejandro Sánchez, se tomó una decisión única en la historia del Uruguay, al fijar los mínimos indispensables para que funcione la terminal de contendores especializada del puerto, que comenzó el 12 de setiembre y se extenderá hasta que otro acto administrativo disponga otra cosa. Mientras tanto, el conflicto sigue. A esta indefinición, se agrega otro problema; Katon Natie amenaza con reclamar al Estado uruguayo, y/o al sindicato, 380 horas de trabajo perdidas durante la paralización de actividades, esto es, unos cuantos cientos de miles de dólares. 
A su vez, el sindicato pidió colaboración a la asesoría jurídica del Pit-Cnt, referido a la legalidad de las medidas tomadas por el gobierno, y acto seguido, decretó paro por tiempo indeterminado. A todo esto, el problema sigue. Alguien se preguntó: ¿no habrá un problema de fondo, vinculado a quien manda en el puerto? Por ejemplo. ¿Manda el Estado, o manda el sindicato? Puede ser.