Por Enrique Henderson
En una sesión extraordinaria cargada de datos crudos y definiciones políticas, la Junta Departamental de Salto recibió a las máximas autoridades de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV) y al equipo de gestión de tránsito de la Intendencia. El encuentro, enmarcado en el movimiento internacional Mayo Amarillo, no fue solo una instancia protocolar, sino el escenario donde se detalló la hoja de ruta que busca transformar la conducta de los uruguayos al volante.
ENFOQUE INTEGRAL
Marcelo Metediera, presidente de UNASEV, fue el encargado de abrir la exposición subrayando que la siniestralidad vial debe ser tratada como un problema de salud pública y una prioridad política. Metediera comparó cifras impactantes: mientras que el año pasado se registraron 44 fallecidos por accidentes laborales y 369 por homicidios, los siniestros de tránsito se cobraron la vida de 471 personas. Esta realidad, que afecta principalmente a jóvenes de entre 15 y 29 años, es la que motiva un plan de acción basado en seis ejes estratégicos que van desde la fiscalización hasta la justicia. Uno de los anuncios más relevantes fue la firma de un protocolo con ANEP para implementar una materia taller optativa de educación vial en cuarto año de liceo. Este curso, que tendrá una duración de seis meses y un examen final, busca que los adolescentes incorporen normas de convivencia antes de salir a las calles.
LIBRETA
POR PUNTOS
El informe detallado sobre el Permiso por Puntos fue el eje central de la sesión. Según explicó Metediera, el sistema ya cuenta con un decreto reglamentario y se espera que comience a implementarse plenamente entre finales de este año y principios de 2027. El objetivo es claro: igualar a los ciudadanos ante la ley. Actualmente, una persona con alto poder adquisitivo puede pagar múltiples multas sin cambiar su conducta; con el nuevo sistema, la pérdida de puntos pone en riesgo la habilitación para conducir independientemente del bolsillo del infractor.
SALTO EN LA LUPA
Por su parte, Alberto Subí, director de tránsito de la Intendencia de Salto, aportó la visión local de una ciudad que enfrenta desafíos geográficos y demográficos únicos. Salto posee un parque automotriz de dimensiones críticas: 89.000 motos y 49.000 vehículos para una población de 128.000 habitantes. La saturación de las calles, que no han cambiado su estructura en 50 años, sumada a la falta de empatía, ha generado cifras de mortalidad que el jerarca calificó como inaceptables. Subí destacó que, aunque la multa es una herramienta necesaria, el foco debe estar en la educación y en el "sentido de pertenencia" al espacio público. Durante la sesión, también se abordó la problemática del transporte informal y la necesidad de regular aplicaciones digitales para ofrecer alternativas seguras a los ciudadanos, buscando erradicar servicios que no cuentan con seguros ni garantías para los pasajeros. La sesión concluyó con un llamado a la unidad de todos los partidos políticos. Los jerarcas coincidieron en que la seguridad vial no debe ser un botín electoral, sino una política de Estado que trascienda administraciones para proteger el capital más valioso del departamento: la vida de sus ciudadanos.