Por Dr. César Suárez
¿A ustedes les gusta el fútbol?
Bueno, no sé cuál es la respuesta de cada uno, pero a mí me encanta, obviamente, en esta etapa de mi vida me tengo que conformar con sólo mirar, sobre todo a través de la televisión porque mi esqueleto y todo lo que lo envuelve, no me da para andar corriendo detrás de una pelota.
Si uno se pone a razonar, un partido de fútbol, no es otra cosa que 22 tipos intentado hacerse de una pelota cuidando de romper ciertas reglas porque hay un tipo llamado árbitro que observa atentamente a cada uno y si por si acaso esto fuera poco, hay 2 tipos más que corren al costado de la cancha con una banderita, llamados lineman para pasarle cualquier chisme a la árbitro principal, pero como no alcanza con eso, hace un tiempo, pusieron 3 tipos más mirando el partido por televisión vigilando si alguien se equivocó, situados en una cabina llama var.
Todo eso esto conforma una puesta en escena para disputarse un partido.
Pero tampoco alcanza con esto, afuera, al borde de la cancha hay otros tipos, el cuarto árbitro, (y ya van ocho jueces), directores técnicos, ayudantes, kinesiólogos, asistentes, alcanza pelotas, y afuera, detrás de un alambrado, un número variable de individuos, con diferente nivel de locura que gritan y se exacerban y hasta se pelean, todos motivados en derredor de una única pelota que va viene y que mueve pasiones y multitudes y para completar el combo, los medios de comunicación le ponen el condimento necesario para que la conmoción crezca con comentarios que agregan efervescencia y fantasía a esa simple disputa de una única pelota.
El fútbol como cualquier deporte, no surgió en el mundo de la noche a la mañana, la disputa de una pelota tiene lejanos antecedentes en el campo o en las calles sin casi ninguna regla y la disputa violenta era la regla. Hace unos 150 años, en Inglaterra comenzaron a pensar que había que reglamentar ese juego y fue donde se establecieron las primeras reglas que después se fueron modificando y se siguen modificando hasta el día de hoy.
La pasión por el fútbol se fue agigantando generándose disputas internacionales rápidamente llegándose a la primera competencia mundial en 1924 a través de las olimpiadas de Francia, en el estadio de Colombes, cercanos a Paris y el primer campeonato mundial se disputó en Uruguay, Hasta ahora se han disputado 22 campeonatos mundiales de fútbol.
Para ciertos países, no participar en un mundial de fútbol termina por ser una tragedia nacional, algo de esto le está pasando al seleccionado nacional de fútbol de Italia que después de haber sido campeón mundial de fútbol en 4 oportunidades, ya lleva 3 instancias que no se clasificó quedando afuera. Su último partido en un mundial, fue en 2014, precisamente contra Uruguay donde cayó derrotado con un gol de Godín no pudiendo clasificar para la segunda ronda. En ese partido fue que aconteció la mordida que Luis Suárez le dio a Giogio Chellini por lo que fue expulsado de Brasil y suspendido por muy largo periodo.
Yo creo que no soy supersticioso, pero si lo fuera, estaría pensando que Italia fue afectado por la maldición de Suárez, que por lo sucedido en ese partido que fue desafectado de ese mundial y por muchos partidos más y a partir de ahí, Italia no volvió a clasificar para un mundial.
Como dice el refrán, yo no creo en brujas pero que las hay, las hay.