Luego de las intensas movilizaciones que marcaron la agenda en diversos puntos de Uruguay, con especial repercusión en el departamento de Salto en la zona de La Gaviota, el sector del transporte de carga autoconvocado se prepara para dar un nuevo paso. Tras un período de tregua y negociaciones preliminares, los trabajadores y empresarios del sector mantendrán un encuentro clave hoy miércoles en Tacuarembó para definir las acciones a seguir ante lo que consideran una presión fiscal y regulatoria insostenible para las pequeñas y medianas empresas.
DE LA TREGUA A LA ACCIÓN
La aparente calma que siguió a las protestas de semanas atrás llegará a su fin este miércoles a las 11:30 horas, cuando transportistas de todo el país se concentren en el centro del territorio nacional. Daniel Kuminski, uno de los referentes del movimiento de transportistas autoconvocados, confirmó que el principal objetivo de esta asamblea es avanzar en la redacción final de un extenso pedido de informes que será elevado al Ministerio de Transporte y Obras Públicas, dirigido por la ministra Lucía Echeverry. El documento, elaborado con el respaldo técnico de especialistas en derecho y profesionales contables, consta de 41 puntos específicos que exigen aclaraciones sobre los nuevos mecanismos de control que el Poder Ejecutivo pretende implementar.
IMPACTO DE LA GUÍA ELECTRÓNICA
El eje central de la preocupación de los transportistas radica en la implementación de la denominada guía electrónica. Según los trabajadores del sector, este instrumento excede las potestades regulatorias del Estado y vulnera la privacidad comercial de las empresas operadoras. Desde el movimiento señalan que el título de la normativa es solo la superficie de un sistema de vigilancia comercial más profundo. Los autoconvocados cuestionan formalmente quiénes tendrán acceso a la información recabada por este sistema digital, cuál será su finalidad última y qué respaldo legal posee la estructura informática para auditar los movimientos comerciales en tiempo real.
DESIGUALDAD ANTE MULTINACIONALES
El malestar del sector no se limita a las herramientas de control, sino que expone una asimetría estructural en la economía nacional. Los transportistas autoconvocados denuncian que las pequeñas y medianas empresas del transporte, responsables de generar el 80 por ciento de la mano de obra del sector en el país, enfrentan cargas tributarias asfixiantes las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin margen para el error ante organismos como la Dirección General Impositiva o el Banco de Previsión Social. En contraposición, la crítica apunta hacia los beneficios fiscales y operativos otorgados a los grandes conglomerados internacionales. Los manifestantes sostienen que las multinacionales reciben exoneraciones y subsidios que les permiten adquirir el gasoil a valores significativamente menores en comparación con el transportista local, quien debe abonar el precio completo del surtidor de forma contante.