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Sábado 08 de Agosto, 2026 142 vistas

Comenzó el realojo de familias: las mudanzas avanzan y también se demuelen las viejas viviendas

Por Carlos Arredondo.
Las primeras 42 familias beneficiarias del proceso de realojo comenzaron a trasladarse a sus nuevas viviendas en el complejo ubicado sobre avenida Manuel Oribe y avenida Defensa. La mudanza había sido planificada con anterioridad, pero las condiciones climáticas posteriores a la turbonada del 18 de julio obligaron a postergarla. La encargada del Área Vivienda y Hábitat de la Intendencia de Salto, escribana María Eugenia Almirón, explicó que se aprovechó la mejora transitoria del clima para iniciar el operativo, que continuará el sábado y culminará el lunes. La particularidad es que, mientras las familias trasladan sus pertenencias, maquinaria de la Intendencia comenzó a demoler las viviendas precarias que dejan atrás.
SEGÚN CADA FAMILIA
El proceso comprende a 88 familias vinculadas a los asentamientos La Amarilla y La Esperanza. Las viviendas fueron adjudicadas de acuerdo con la composición de cada núcleo familiar, por lo que existen unidades de uno, dos, tres y cuatro dormitorios, además de viviendas accesibles de dos dormitorios. El proceso se desarrolla en el marco del Plan Avanzar, orientado a mejorar las condiciones habitacionales de familias que viven en asentamientos irregulares y zonas consideradas no aptas o de riesgo. Almirón destacó que se trata de una política que atraviesa administraciones y que comenzó con un fideicomiso acordado durante el gobierno anterior, cuya ejecución continúa actualmente con participación nacional y departamental.
EL PROCESO CONTINÚA
Las 42 familias que comenzaron a mudarse constituyen la primera etapa. Otras 46 familias podrán trasladarse al Complejo Gaboto una vez culminadas las obras que fueron afectadas por la turbonada del 18 de julio. Pero el calendario de realojos no termina allí. En el asentamiento Puente Blanco, el trabajo comprende familias ubicadas en las aceras Este y Oeste. Según explicó Almirón, está previsto que 20 familias sean realojadas antes de fin de año y otras 20 durante el próximo año. La situación de quienes viven sobre avenida Reyles, particularmente en viviendas ubicadas prácticamente sobre el cordón, fue planteada como una preocupación por las condiciones de seguridad. El trabajo se desarrolla junto al Gobierno Nacional y el Plan Juntos.
ACOMPAÑAMIENTO
El realojo no termina con la entrega de las llaves. Las familias reciben un manual de convivencia y un instructivo para el cuidado de las viviendas, además del acompañamiento de asistentes sociales y equipos técnicos. El seguimiento incluye aspectos vinculados al mantenimiento de las casas y a la convivencia en los complejos, como horarios de música y cantidad de mascotas. También se controla que las viviendas continúen siendo ocupadas por las personas beneficiarias de los comodatos. Después de años de vivir en condiciones precarias, para estas familias el cambio comenzó este viernes de una manera concreta: mientras cargaban sus pertenencias para entrar a sus nuevas viviendas, las casas que dejan atrás empezaban a desaparecer.