El 109º Congreso Anual de la Federación Rural concluyó con un fuerte posicionamiento de su dirigencia, que defendió la necesidad de tomar decisiones firmes para el desarrollo productivo y destacó el valor de la cadena cárnica en su totalidad. Durante el discurso de clausura del tradicional encuentro agropecuario, el presidente de la gremial, Jorge Andrés Rodríguez, rompió con el libreto tradicional para reivindicar el trabajo de las asociaciones federadas y exigir que los debates políticos se traduzcan en acciones concretas que impulsen la competitividad del sector
Ante una destacada concurrencia que reunió a productores de todo el país, dirigentes de diversas gremiales y autoridades oficiales, el titular de la institución centenaria centró sus palabras en el valor de la representatividad y el rol fundamental que juega el campo en la vida diaria de los uruguayos. En ese marco, Rodríguez enfatizó que el sector agropecuario constituye la principal fuerza de unión nacional y que su impacto derrama recursos económicos mucho más allá de las fronteras de los establecimientos rurales
Uno de los puntos más agudos de la alocución presidencial estuvo dirigido a la dinámica de la negociación política y la toma de decisiones a nivel gubernamental. El dirigente manifestó su profunda discrepancia con la búsqueda permanente de unanimidades en la gestión pública, al afirmar que el afán por alcanzar consensos absolutos suele transformarse en un freno para los cambios estructurales que el país requiere. Según su perspectiva, las grandes transformaciones históricas no se lograron mediante acuerdos unánimes, sino a través de la convicción de quienes lideraban y la posterior defensa de sus medidas frente a la oposición. En esa línea, instó a las autoridades a tener la capacidad de ejecutar acciones mediante decretos cuando sea necesario para evitar que los proyectos queden estancados en eternas mesas de conversación
La realidad productiva y social también ocupó un espacio relevante en el cierre del congreso. Rodríguez puso como ejemplo el trabajo que realizan las gremiales socias en las tierras bajo la órbita del Instituto Nacional de Colonización. Señaló que existen agrupaciones que gestionan extensiones significativas, llegando en algunos casos a las cuatro mil hectáreas, beneficiando de forma directa a los pequeños productores y dinamizando la economía local. El dirigente remarcó que estas explotaciones, enfocadas en la producción de pasturas, la cría y el engorde de ganado, generan un movimiento económico que activa toda la cadena agroindustrial, aun cuando no se dediquen a actividades intensivas como la lechería
En ese sentido, el presidente de la Federación Rural llamó a no descuidar ningún eslabón del entramado productivo y aportó cifras sobre el potencial de la ganadería. Mencionó que el aprovechamiento de los terneros machos de razas lecheras representa una oportunidad de ingresos que ronda los veinte millones de dólares anuales en exportaciones de carne para el Uruguay, lo que demuestra la necesidad de optimizar los recursos y mantener una visión integral del negocio pecuario
Al momento de realizar el balance de su gestión, Rodríguez optó por alejarse del personalismo y prefirió ceder el protagonismo al cuerpo de productores que lo acompañó en la dirección de la entidad. Expresó su orgullo por el desempeño del consejo directivo y subrayó el carácter democrático y descentralizado de la Federación Rural, donde las decisiones se debaten y se toman en base al respaldo de las sociedades federadas de cada departamento. Asimismo, reconoció el esfuerzo diario de los delegados que dedican su tiempo de forma honoraria a la defensa de los intereses del sector, asumiendo un rol de constante contralor frente a las medidas oficiales que afectan la rentabilidad del campo
La jornada final del congreso cerró con un llamado a la acción inmediata y un mensaje de optimismo respecto al porvenir de la actividad agropecuaria. El dirigente concluyó que el futuro de la producción no es algo fortuito que simplemente deba esperarse, sino el resultado directo de las decisiones y el trabajo que se ejecutan en el presente. Con una reafirmación del lema institucional que define al agro como el motor que une a la sociedad, la Federación Rural dio por concluidas sus sesiones anuales, dejando planteadas sus principales demandas en materia de políticas públicas, gestión de la tierra y desregulación económica para el próximo ejercicio