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Martes 06 de Enero, 2026 118 vistas

Humanizar la medicina: volver al centro, la persona

Por Dr. Gonzalo De León
Colegio Médico 
Regional Norte 
En los últimos años la medicina ha experimentado avances tecnológicos y científicos que hace apenas unas décadas parecían impensables. Desde la cirugía mínimamente invasiva hasta la inteligencia artificial aplicada al diagnóstico, los progresos han cambiado radicalmente la forma en que los profesionales de la salud atendemos a los pacientes. Sin embargo, en medio de tanta innovación, surge una pregunta que no podemos evadir: ¿estamos manteniendo a la persona en el centro del acto médico?
La humanización de la medicina es un concepto que busca rescatar lo esencial: detrás de cada diagnóstico hay una historia de vida, detrás de cada patología hay un rostro y una familia que atraviesan incertidumbre, temor y esperanza. A veces, la rutina, la presión asistencial, los formularios electrónicos y la falta de tiempo corren el riesgo de despersonalizar la relación médico-paciente, reduciéndola a un intercambio técnico.
En muchos servicios de salud el tiempo de consulta es escaso, el médico debe atender decenas de pacientes por día y cumplir con exigencias administrativas que le restan minutos de escucha y diálogo. En ese contexto, la persona puede transformarse en un número de historia clínica. Cuando esto ocurre, se debilita el vínculo terapéutico y la medicina pierde uno de sus pilares más valiosos: la confianza.
VOLVER AL CONTACTO HUMANO
Humanizar no significa negar la tecnología ni rechazar la modernidad, sino complementarla con lo que ninguna máquina puede reemplazar: la calidez, la empatía y la capacidad de comprender al otro en su totalidad. Explicar con un lenguaje sencillo, dedicar unos minutos a escuchar la preocupación del paciente y acompañar en los momentos difíciles son gestos pequeños que tienen un impacto enorme. Muchas veces, el paciente recuerda más la manera en que fue tratado que la indicación médica en sí misma.
Diversos estudios demuestran que cuando los pacientes se sienten comprendidos y respetados, mejoran su adherencia a los tratamientos, disminuye la ansiedad y se incrementa la satisfacción con la atención recibida. La medicina humanizada no solo es ética y justa, también es eficaz. Una consulta donde se escucha y se dialoga contribuye a mejores resultados clínicos.
UNA TAREA INSTITUCIONAL
La humanización no depende únicamente del esfuerzo individual de cada médico. También requiere políticas institucionales que favorezcan tiempos adecuados de consulta, espacios físicos dignos, apoyo psicológico para pacientes y familias, y programas de formación en comunicación para los equipos de salud. La calidad de atención no se mide únicamente en la disponibilidad de tecnología avanzada, sino también en la manera en que se cuida a la persona en todas sus dimensiones.
Para humanizar la medicina es fundamental reconocer que los profesionales de la salud también necesitan cuidado. El estrés, la sobrecarga de trabajo y el desgaste emocional afectan la calidad de la atención. Promover el bienestar de los médicos y equipos sanitarios es un paso imprescindible para que ellos puedan brindar la empatía y la cercanía que sus pacientes merecen.
UN COMPROMISO COLECTIVO
La humanización de la medicina no es una moda ni un eslogan, es un compromiso con los valores que dieron origen a nuestra profesión. Escuchar, acompañar, mirar a los ojos y tratar con dignidad a cada paciente son gestos que devuelven humanidad al acto médico. Como Colegio Médico, creemos que este desafío no se resuelve con tecnología ni con protocolos, sino con la convicción profunda de que la salud no se trata únicamente de órganos y diagnósticos, sino de personas.
Humanizar la medicina es, en definitiva, recordar que la ciencia más avanzada pierde sentido si se olvida de lo más simple: el encuentro entre dos seres humanos, uno que sufre y otro que tiene la vocación de ayudar.